Si acabas de empezar a entender sobre criptomonedas, tarde o temprano te encontrarás con las palabras «long» y «short». No es solo jerga, son las dos formas principales en que los traders intentan ganar dinero en el mercado. Vamos a entender qué significa esto en realidad y cómo funciona en la práctica.



Entonces, un long es básicamente una apuesta al alza. Compras un activo ahora y esperas a que suba de precio. Por ejemplo, si Bitcoin cuesta $30,000 y piensas que llegará a $40,000, simplemente lo compras y lo mantienes. Cuando el precio alcanza tu objetivo, lo vendes y te llevas la diferencia como ganancia. Sencillo y claro, porque funciona igual que comprar algo en un mercado normal.

Short, en cambio, es lo opuesto. Apostar a la caída del precio. Pero aquí la mecánica es más compleja. Pides prestado un activo en la bolsa, lo vendes inmediatamente al precio actual, y luego esperas a que el precio baje. Cuando baja, compras ese mismo activo a un precio más bajo y se lo devuelves a la bolsa. La diferencia entre el precio de venta y el de compra es tu ganancia. Suena raro, pero la bolsa permite hacerlo porque confía en que devolverás lo que tomaste prestado.

En la comunidad de traders de criptomonedas, a menudo llaman a los traders alcistas o bajistas. Los alcistas — son quienes abren longs y creen en una subida del mercado. Los bajistas — en cambio, abren shorts y esperan que el precio caiga. Los nombres vienen del mercado de valores: el toro «empuja» los precios hacia arriba con sus cuernos, y el oso «presiona» hacia abajo con sus patas.

Para abrir un long o un short, se usan futuros — contratos que permiten ganar dinero con los movimientos de precio sin tener que poseer el activo en sí. En criptomonedas, los más populares son los contratos perpetuos, que no tienen fecha de vencimiento. Puedes mantener la posición tanto tiempo como necesites y cerrarla cuando quieras. Además, no obtienes el activo en sí, sino solo la diferencia en el precio.

Muchos traders usan apalancamiento para aumentar su posición y potencialmente sus ganancias. Pero lo principal a recordar es: el apalancamiento funciona en ambas direcciones. Si el mercado se mueve en tu contra, las pérdidas pueden ser enormes. Y si tu margen (garantía) cae por debajo de cierto nivel, la bolsa simplemente cerrará tu posición — esto se llama liquidación.

Existe una técnica llamada cobertura — que consiste en abrir dos posiciones opuestas al mismo tiempo. Por ejemplo, abres un long en dos bitcoins, pero al mismo tiempo abres un short en un bitcoin. Si el precio sube, ganas en el long, pero pierdes en el short. Si baja, al revés. Así te proteges de movimientos inesperados del mercado. Pero recuerda: las comisiones y los costos de financiamiento pueden convertir esa estrategia de neutral en una que genere pérdidas.

En resumen, un long es una herramienta para quienes creen en una subida, y un short para quienes apuestan a la caída. Ambos se operan a través de futuros y otros derivados. Lo más importante es gestionar los riesgos, no complicar demasiado la estrategia y siempre recordar que el apalancamiento aumenta no solo las ganancias, sino también las pérdidas.
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