Acabo de pensar en una pregunta, ¿por qué algunos operadores de opciones ganan dinero y otros pierden frecuentemente? Muchas veces simplemente están atrapados en la comprensión de la depreciación temporal.



La depreciación temporal suena complicada, pero la lógica central en realidad es muy sencilla: el valor de una opción disminuye continuamente a medida que se acerca la fecha de vencimiento. Este no es un proceso lineal, sino que es una aceleración exponencial. Cuanto más cerca esté la fecha de vencimiento, más fuerte es este efecto. He notado que muchos principiantes ni siquiera se dan cuenta de esto hasta que sus posiciones están casi arruinadas y reaccionan tarde.

¿Y por qué sucede esto? El precio de una opción se compone de dos partes: una es el valor intrínseco (basado en la diferencia entre el precio actual y el precio de ejercicio), y la otra es el valor temporal. La depreciación temporal es lo que consume ese valor temporal. A medida que pasa el tiempo, esta parte se disuelve cada vez más rápido. Por ejemplo, una opción en el dinero con 30 días hasta el vencimiento puede perder todo su valor extrínseco en unas dos semanas. En los últimos días, prácticamente no queda valor temporal.

Por eso, la estrategia de los operadores profesionales de opciones varía tanto. Los que compran opciones largas tienen que correr contra el tiempo, porque la depreciación temporal siempre está afectando su posición. Cuanto más tiempo mantienes, mayor es la pérdida. ¿Y los que venden opciones? Ellos tienen exactamente el efecto contrario: la depreciación temporal es su aliada. Esto explica por qué los traders con más experiencia prefieren vender en lugar de comprar.

Un detalle muy importante: la velocidad de la depreciación temporal depende de si la opción está en el dinero o fuera del dinero. La depreciación en las opciones en el dinero se acelera, lo que significa que si tienes una opción en el dinero, lo más inteligente es venderla lo antes posible para asegurar su valor. Extender el período de tenencia no te ayudará a ganar más, sino que es como apostar.

El cálculo tampoco es complicado. Supón que una acción cuesta 39 dólares y te gusta una opción de compra con precio de ejercicio de 40 dólares. La depreciación temporal diaria sería aproximadamente (40-39)/365 = 0.078 dólares, es decir, 7.8 centavos por día. Este número variará con las fluctuaciones del precio y la proximidad al vencimiento, pero te da una idea clara.

En realidad, la depreciación temporal también está influenciada por la volatilidad y las tasas de interés. En entornos de alta volatilidad, el valor temporal es mayor y la depreciación absoluta también lo es. Por eso, en mercados tranquilos, la dificultad para operar con opciones aumenta.

Un último punto: muchas personas subestiman el impacto de la depreciación temporal porque su efecto no es instantáneo. Los primeros días después de comprar una opción quizás no sientas mucho, pero en el último mes, especialmente en la última semana, esta fuerza se hace evidente. Si quieres sobrevivir más en el trading de opciones, entender la depreciación temporal no es una opción, sino una materia obligatoria.
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