Últimamente he visto mucha gente discutiendo sobre acciones con altos dividendos, especialmente si es conveniente entrar justo antes o después de la fecha ex-dividendo. En realidad, esta cuestión es más compleja de lo que parece, porque la caída en el precio de la acción en la fecha ex-dividendo parece inevitable, pero en realidad no siempre lo es.



Primero, expliquemos por qué sucede esto. Cuando una empresa anuncia un dividendo, en teoría el precio de la acción debería caer, ya que los activos de la compañía disminuyen. Por ejemplo, supongamos que una empresa tiene un precio de 35 dólares, incluyendo 5 dólares en efectivo ocioso. Si decide distribuir 4 dólares en dividendos en efectivo, en la fecha ex-dividendo el precio teórico sería de 31 dólares. Suena lógico, ¿verdad? Pero en realidad, la situación suele ser más complicada.

He notado que acciones líderes como Coca-Cola y Apple, en la fecha ex-dividendo, a menudo suben en lugar de bajar. Apple, en la fecha ex-dividendo de mayo del año pasado, incluso subió más del 6%. Esto se debe a que el precio de la acción no solo se ve afectado por el dividendo, sino también por el estado de ánimo del mercado, los resultados de la empresa y el entorno económico general. Empresas estables que pagan dividendos regularmente, como Walmart o Johnson & Johnson, también suelen ver subir su precio en la fecha ex-dividendo. Por lo tanto, la caída en el precio en esa fecha no es algo inevitable.

Entonces, ¿es conveniente comprar acciones después de la fecha ex-dividendo? Eso depende de si se produce un llenado de la brecha (fill the gap). Si el precio de la acción se recupera gradualmente después del dividendo, incluso vuelve a los niveles previos, eso se llama llenado de la brecha, y indica que los inversores son optimistas respecto al futuro de la empresa. Por otro lado, si el precio no se recupera, eso es un llenado fallido, también conocido como "pérdida de valor por derechos", lo que generalmente refleja dudas del mercado sobre el desempeño futuro de la compañía.

Para decidir si entrar cerca de la fecha ex-dividendo, creo que hay que considerar tres factores. Primero, el comportamiento del precio antes de la fecha ex-dividendo: si ya ha subido mucho, muchas personas podrían estar tomando ganancias anticipadas, lo que aumenta el riesgo de entrada. Segundo, revisar la tendencia histórica: después de la fecha ex-dividendo, las acciones tienden a bajar en lugar de subir, lo cual no favorece a los traders a corto plazo. Pero si el precio cae hasta un nivel de soporte técnico y empieza a estabilizarse, eso puede ser una buena oportunidad de compra.

Lo más importante, sin embargo, es el análisis fundamental de la empresa. Para aquellas con resultados estables y liderazgo en su sector, el ex-dividendo es solo una parte del ajuste del precio, no una pérdida de valor. De hecho, puede ser una oportunidad para adquirir activos de calidad a un precio más barato. En estos casos, comprar después del ex-dividendo y mantener a largo plazo suele ser más rentable, porque el valor intrínseco de la empresa no cambia.

También hay un costo invisible que hay que tener en cuenta: los impuestos. Si se mantiene en una cuenta gravada, los dividendos están sujetos a impuestos y también puede haber pérdidas de capital no realizadas. En Taiwán, además, hay que considerar las comisiones y el impuesto a las transacciones, que representan costos en cada compra y venta.

Honestamente, para quienes quieren aprovechar la volatilidad a corto plazo en torno a la fecha ex-dividendo, simplemente poseer las acciones y recibir los dividendos no es la estrategia más eficiente. Algunos inversores consideran usar instrumentos como contratos por diferencia (CFDs) para participar en las fluctuaciones de precios, ya que solo requieren un margen relativamente pequeño para controlar una posición mayor, y no necesitan poseer físicamente las acciones para evitar pagar impuestos sobre los dividendos. Este método puede ofrecer mayores potenciales de ganancia, pero también requiere evaluar bien la tolerancia al riesgo.

En resumen, decidir si comprar o no en torno a la fecha ex-dividendo debe considerar múltiples factores; no basta con que el precio baje para tomar una decisión. Si se tiene confianza en el crecimiento a largo plazo de la empresa, la caída tras el ex-dividendo puede ser una oportunidad. Pero si se busca hacer trading a corto plazo, hay que ser más cauteloso, considerando los riesgos de llenado de la brecha y los costos asociados a la operación.
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