El mes pasado noté que el yen japonés estaba en movimiento en un momento interesante. El yen ha estado depreciándose durante mucho tiempo y ahora parece estar alcanzando un punto de inflexión importante.



Lo que ha hecho que el yen se deprecie desde hace dos o tres años es la política del Banco Central de Japón. Ellos siguen utilizando el Control de la Curva de Rendimiento mientras que otros bancos centrales en todo el mundo, como la Reserva Federal y el Banco Central Europeo, han comenzado a subir las tasas de interés. Esta diferencia crea presión para que el yen se deprecie.

Pero lo que se entiende es que la economía japonesa sigue siendo una de las más importantes del mundo. La inflación en Japón está en torno al 2.5-3.5%, por encima del objetivo del 2% del banco central. Esto es una señal positiva de que podría haber un cambio en la política pronto.

En 2025, el Banco Central de Japón empezó a reducir la compra de bonos, lo que llevó a una ligera recuperación del yen. El par yen/baht subió de 0.2130 a 0.2176. Es una recuperación clara desde el soporte a largo plazo.

Hablando de factores clave, veo cinco que hay que seguir de cerca. Primero, la política del Banco Central de Japón: si abandonan seriamente el YCC y eliminan las tasas negativas, el yen se apreciará significativamente. Segundo, la política de otros bancos centrales: si la Fed continúa bajando las tasas, la diferencia en los rendimientos disminuirá y el yen se beneficiará. Tercero, el crecimiento económico: un aumento en el PIB suele impulsar la moneda. Cuarto, la balanza por cuenta corriente: si Japón recibe más entradas de dinero, el yen se fortalecerá. Y quinto, los riesgos globales: el yen es un activo seguro tradicional. Cuando el mercado se asusta, la gente corre hacia el yen.

Desde el gráfico a largo plazo, el yen/baht ha estado en tendencia bajista desde 2012, pero ahora parece estar consolidándose en torno a 0.2150-0.2250. Si el soporte en 0.2150 se mantiene y la economía japonesa muestra signos de recuperación, espero que el yen se aprecie lentamente hasta 0.2300-0.2400 en 2026.

Sin embargo, si el Banco Central de Japón desacelera y continúa con una política de relajación, el yen podría probar niveles por debajo de 0.2100. Dado que Tailandia se beneficia del turismo y la entrada de capital, el baht se mantiene en buena posición.

Para 2026, considero que lo importante será observar las señales de política del Japón. Si abandonan seriamente el YCC, la diferencia en las tasas con la Fed cambiará y el yen se fortalecerá. Además, los inversores japoneses podrían comenzar a repatriar fondos en 2026 ante la incertidumbre del mercado global. Y si aumentan las tensiones geopolíticas en Asia, el yen podría recibir una demanda adicional como activo seguro.

Desde una perspectiva técnica, los indicadores en el marco a corto plazo muestran señales de venta, pero las medias móviles siguen neutrales, lo que indica que aún no hay una tendencia clara. Sin embargo, la mayoría de los indicadores principales apuntan a la baja, mostrando una presión bajista evidente.

En resumen, 2026 podría ser un año de cambios importantes para el yen. Todo dependerá de si el Banco Central de Japón se atreve a abandonar la política de relajación y de cómo evolucione la economía mundial. Seguiré de cerca estas señales.
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