Recientemente, un amigo me preguntó cuál es la diferencia entre la negociación previa a la apertura y la negociación después del cierre en las acciones estadounidenses, y me di cuenta de que muchas personas todavía no están muy familiarizadas con estos aspectos. Así que hoy voy a organizar estos detalles.



Primero, hablemos de la negociación previa a la apertura. La negociación previa a la apertura en las acciones de EE. UU. se refiere a las operaciones que se realizan antes de la apertura oficial de la Bolsa de Nueva York (NYSE) y del Nasdaq (NASDAQ). Generalmente comienza a las 4 de la mañana hora del Este y dura hasta las 9:30, cuando abre oficialmente el mercado. ¿Por qué se establece este período? Principalmente porque en todo el mundo las cosas suceden las 24 horas, y los anuncios corporativos, datos económicos, noticias internacionales, etc., no suelen esperar a que abra el mercado estadounidense para aparecer. La negociación previa a la apertura da a los inversores la oportunidad de reaccionar con anticipación y ajustar sus posiciones antes que los demás.

He notado que los cambios en los precios durante la preapertura reflejan bastante bien las expectativas reales del mercado. Por ejemplo, si una empresa publica un informe financiero importante después del cierre, puede experimentar una gran volatilidad en la preapertura. Esta volatilidad suele influir en el precio de apertura. Una vez vi un ejemplo: una acción tecnológica cayó más del 8% en la preapertura, y al abrir el mercado el precio fue mucho más bajo que el cierre del día anterior, esa es la potencia de la negociación previa a la apertura.

Pero hay una restricción importante que hay que tener en cuenta: solo se pueden usar órdenes limitadas en la preapertura, no órdenes de mercado. ¿Por qué? Porque hay menos participantes y menor volumen de negociación, y usar órdenes de mercado puede hacer que el precio se dispare a niveles absurdos. Además, no todos los corredores soportan la negociación en este período. Por ejemplo, Fidelity soporta desde las 8:00 hasta las 9:28 hora del Este, Charles Schwab desde las 7:00 hasta las 9:25, y Webull desde las 4:00 hasta la apertura. Por eso, al elegir un corredor, hay que verificar bien estos horarios.

Ahora, hablemos de la negociación después del cierre. La negociación postmercado es la que continúa después de que el mercado cierra oficialmente (a las 4 de la tarde hora del Este), generalmente hasta las 8 de la noche. La negociación después del cierre es simétrica a la previa a la apertura, ambas ocurren fuera del horario habitual y enfrentan problemas de liquidez. Pero creo que la ventaja de la negociación postmercado es que da más tiempo para que el mercado se calme.

Imagina que durante el horario normal, los precios suben y bajan mucho, con una avalancha de información y emociones fluctuantes. Cuando cierra el mercado, la cantidad de información nueva disminuye y los inversores se tranquilizan. En ese momento, las órdenes limitadas en la negociación postmercado pueden revelar precios más reales. Por ejemplo, vi una acción de chips que durante el día tuvo una volatilidad superior al 2%, pero en la postapertura se estabilizó en un rango estrecho, y ese precio suele estar cerca del precio de apertura del día siguiente.

¿Y qué tienen en común la negociación previa y la posterior a la apertura? Ambas tienen menor volumen, menos participantes, precios potencialmente extremos y solo permiten órdenes limitadas. Por eso, muchos inversores profesionales no prefieren hacer grandes operaciones en estos períodos.

Si tuviera que dar un consejo, diría que hay dos estrategias que funcionan bien. La primera es seguir las noticias y operar en función de ellas. Como ambos períodos son las primeras reacciones del mercado a las noticias, hay que estar atento a los movimientos corporativos y ajustar rápidamente en cuanto haya noticias importantes. La segunda es usar órdenes limitadas más agresivas. Por ejemplo, si quieres comprar una acción, puedes poner una orden limitada a un precio un poco más bajo que tu precio ideal, y a menudo se ejecuta.

En cuanto a la gestión del riesgo, recomiendo: no hacer operaciones frecuentes y de gran volumen en estos períodos; tener cuidado con las cotizaciones que parecen poco razonables, ya que pueden ser causadas por problemas de liquidez; y, lo más importante, estar atento a las noticias y eventos imprevistos, porque estos períodos son los más propensos a ser afectados por noticias inesperadas.

Otra opción es usar contratos por diferencia (CFD). Los CFD no están limitados por los horarios de la bolsa, y muchas plataformas ofrecen operaciones las 24 horas durante 5 días. Así, no hay que preocuparse por las restricciones de la negociación previa o posterior, especialmente para quienes quieren tener mayor flexibilidad en sus horarios de trading.

En resumen, la negociación previa y posterior en las acciones estadounidenses son herramientas para aprovechar oportunidades en el mercado, pero tienen características inherentes como baja liquidez y alta volatilidad. Usarlas bien puede dar ventajas, pero mal usadas pueden causar pérdidas. Lo clave sigue siendo tener un plan de trading claro y conciencia del riesgo.
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