Acabo de notar que en 2026 el mercado está cambiando el juego. Pronto, la inflación y la deflación serán temas que afectarán fuertemente nuestras carteras. Veo señales cada vez mayores de una deflación, no solo por la caída temporal de precios, sino por una reducción continua en los niveles de precios en general, lo cual refleja un problema más profundo.



Muchos piensan que los precios bajos son buenos, pero en macroeconomía, es una señal de advertencia de que las personas no tienen poder adquisitivo o no se atreven a gastar dinero. Si se deja así por mucho tiempo, nos puede llevar a una recesión económica.

Es importante distinguir claramente los términos. La inflación y la deflación son dos cosas completamente diferentes. La desaceleración de la inflación (Disinflation) significa que los precios siguen subiendo, pero a un ritmo más lento, por ejemplo, si la inflación baja del 5% al 2%. La verdadera deflación es una caída real en los precios, con tasas negativas, como -1% o -2%. Esta diferencia es crucial para planificar las inversiones.

Mirando hacia atrás, la Gran Depresión sigue siendo un caso de estudio muy aterrador: los precios en EE. UU. cayeron un 27% desde 1929 hasta 1933, la cantidad de dinero se contrajo más del 30%, y el desempleo alcanzó el 25%. La economía colapsó en una cadena de eventos. Japón es otro ejemplo que nos da miedo: tras el estallido de la burbuja en 1990, permanecieron en una recesión por más de 30 años. Los precios de la tierra y las acciones cayeron, las empresas japonesas priorizaron pagar deudas en lugar de invertir, y los japoneses se acostumbraron a esperar a que los precios bajaran, lo que llevó a un consumo permanentemente deprimido.

Lo que me preocupa es la situación de Tailandia en este momento: el PIB se proyecta que crecerá solo entre 1.5% y 1.6%, el más bajo en 30 años. La población envejece rápidamente, lo que reduce el consumo. La deuda de los hogares supera el 85% del PIB, frenando el poder de compra. Los ingresos se usan para pagar deudas en lugar de gastar, y todo esto apunta en una misma dirección.

El ciclo vicioso de la deflación es lo más aterrador: cuando la gente empieza a creer que los precios seguirán bajando, retrasan sus compras, las ventas caen, las empresas bajan precios, reducen producción y despiden empleados. La gente sin trabajo no puede comprar, las ventas disminuyen aún más, y así sucesivamente. La deuda en un entorno deflacionario se vuelve un monstruo: el valor real de la deuda aumenta. Si tienes una deuda de un millón de baht y tus ingresos bajan un 3%, esa deuda se vuelve mucho más pesada.

El mercado de acciones caerá, las ganancias de las empresas cotizadas disminuirán, los precios de las acciones bajarán, y el sector inmobiliario también se verá afectado, aumentando el riesgo de impagos.

¿Y qué deberíamos hacer en una situación así? En tiempos de inflación, se dice que Cash is Trash, pero en tiempos de deflación, Cash is King. Los bonos del gobierno, especialmente los a largo plazo, serán una fortaleza sólida. Cuando el banco central reduce las tasas para estimular la economía, los precios de los bonos suben, y el rendimiento real será muy alto.

Mantener dinero en efectivo o en fondos del mercado monetario equivale a preservar el valor del capital y preparar munición. Cuando la crisis pase, tendrás dinero listo para comprar cosas buenas a precios bajos. Las acciones defensivas, como las de sectores básicos, servicios públicos y salud, son apropiadas en esta etapa. La gente sigue necesitando comer y usar servicios básicos como electricidad y agua.

El oro también sigue siendo interesante. Aunque es conocido por su protección contra la inflación, es un activo seguro en tiempos de crisis. El precio del oro en 2026 todavía tiene un panorama prometedor, debido a las compras de los bancos centrales y las tasas de interés en descenso.

Para quienes quieren especular realmente con la crisis, el Short Selling es una buena herramienta. En tiempos de deflación, el mercado suele estar en tendencia bajista. En lugar de comprar y mantener, puedes abrir posiciones de venta para aprovechar la caída de precios, o hacer trading en bonos y oro con un entendimiento profundo.

En resumen, 2026 será una prueba para quienes estén preparados y comprendan que la inflación y la deflación determinarán nuestro destino financiero. Ya no es un tema lejano. La reconfiguración de la cartera, la acumulación de oro o el uso de estrategias adecuadas son formas de no solo sobrevivir, sino también de enriquecerse mientras otros entran en pánico.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado