Acabo de revisar algunos análisis sobre cómo se comportaron las principales bolsas a nivel mundial durante ese periodo crítico de cambios que fue principios de 2024. Hay cosas interesantes que vale la pena recordar para entender cómo evolucionó el mercado después.



La previsión bolsa 2024 que muchos hacían en ese momento tenía bastante lógica cuando mirábamos los gráficos. Nueva York venía de dos meses brutales de subidas (octubre-noviembre 2024 pasó de 14.660 a 16.900 puntos), así que una corrección era inevitable. El NYSE estaba rozando máximos históricos que no había tocado desde 2022, alrededor de los 17.000 puntos. Eso generó bastante incertidumbre.

En Frankfurt pasaba algo parecido. La bolsa alemana estaba en máximos históricos pero con medias móviles bajistas desde mediados de diciembre. El volumen de venta era evidente en los indicadores. Europa atravesaba un momento complicado porque, aunque la crisis energética había mejorado bastante después de lo de Rusia-Ucrania, la inflación seguía siendo un tema a vigilar.

Pero lo más interesante era lo que ocurría en Asia. Shanghai se veía completamente diferente. Estaba muy por debajo de sus máximos de 2007 (rondaba los 3.000 puntos cuando en 2007 había llegado a 6.000), así que técnicamente todo indicaba un periodo alcista. Las medias móviles cruzaron positivamente el 28 de diciembre, los volúmenes subían... La previsión bolsa 2024 para China apuntaba claramente al alza.

Tokio era otro cuento. Japón estaba metido en un problema estructural serio: deuda superior al 250% del PIB. La bolsa había establecido máximos alrededor de los 33.000 puntos en junio pero desde entonces estaba atascada. Los cruces de medias móviles se veían débiles, sin fuerza para romper nuevos máximos.

La clave para invertir a corto plazo en esa época era entender que cada bolsa tenía su propia dinámica. No podías aplicar la misma estrategia a Nueva York que a Shanghai. El análisis técnico era fundamental: identificar tendencias, detectar soportes y resistencias, leer los volúmenes.

Algunos operadores usaban apalancamiento para maximizar ganancias en movimientos pequeños (porque los cambios a corto plazo son mucho más modestos que a largo plazo). Otros preferían el shorting para aprovechar las caídas frecuentes. Y estaban quienes simplemente optaban por ETFs gestionados por profesionales si no tenían tiempo para estar pegados a los gráficos.

La previsión bolsa 2024 que circulaba en ese momento también consideraba factores macroeconómicos importantes: las elecciones presidenciales estadounidenses en noviembre, los cambios políticos en Alemania y Japón, la transición del peso económico hacia Asia. Todo eso influía en las tendencias, ya sea amplificándolas o suavizándolas.

Lo que muchos no esperaban era cuánto seguiría siendo relevante el análisis técnico incluso después de esos primeros meses. Los patrones de las bolsas son sorprendentemente consistentes si sabes leerlos. El dominio de estos gráficos es lo que separa a quienes ganan dinero en trading a corto plazo de quienes simplemente pierden tiempo (y dinero).
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado