Últimamente muchas personas me preguntan cómo jugar con las opciones, así que hoy voy a repasar los riesgos y la lógica básica de las opciones.



Hablando con sinceridad, las opciones parecen complicadas, pero en realidad su núcleo es una sola frase: tú pagas poco dinero por una opción que te da el derecho a comprar o vender en el futuro. En comparación con la vieja estrategia de comprar barato y vender caro, lo genial de las opciones es que, en mercados alcistas, bajistas o laterales, puedes encontrar formas de ganar dinero. Por eso se las llama "el derivado más flexible".

Primero, voy a mencionar tres ventajas de las opciones. Primera, con una pequeña cantidad de margen puedes controlar un gran activo, con un efecto de apalancamiento evidente. Segunda, sin importar cómo se mueva el mercado, siempre puedes encontrar una estrategia adecuada—comprar calls si esperas que suba, comprar puts si esperas que baje, o incluso hacer lo contrario. Tercera, se pueden usar para cubrir riesgos, por ejemplo, si tienes acciones y temes que bajen, comprar una opción put puede ser como un seguro.

Pero aquí hay que aclarar—los riesgos de las opciones sí existen, especialmente si no entiendes bien qué estás haciendo. Antes de operar, la corredora te pedirá que completes un acuerdo de opciones, evaluando tu capital, experiencia y conocimientos, esto no es solo formalidad, es realmente necesario.

Primero, veamos los términos básicos. La opción de compra (Call) es el derecho a comprar a un precio fijo en el futuro, la opción de venta (Put) es el derecho a vender a un precio fijo. La prima es el dinero que pagas por ese derecho, el precio de ejercicio (strike) es el precio al que puedes ejercerlo, la fecha de vencimiento es el día en que ese derecho caduca. Cada contrato representa una cantidad determinada del activo subyacente, en las opciones de EE. UU. generalmente son 100 acciones.

Entender las cotizaciones de las opciones no es difícil. Los elementos clave son: activo subyacente, tipo de operación, precio de ejercicio, fecha de vencimiento, precio de la opción y multiplicador. Por ejemplo, si Tesla está a 175 dólares, y compras una opción call con precio de ejercicio de 180 dólares, con una prima de 6.93 dólares, en realidad estás pagando 693 dólares. Si la acción sube a 185 dólares, puedes comprar a 180 y vender al precio de mercado, ganando la diferencia. Por otro lado, si baja, tu pérdida máxima será los 693 dólares, y no perderás más, porque solo tienes el derecho, no la obligación.

La lógica de comprar puts es inversa—si la acción baja, ganas. Vender opciones, en cambio, tiene riesgos mucho mayores. Vender calls, si la acción sube mucho, puede obligarte a comprar a un precio alto y vender a uno bajo, con pérdidas potencialmente enormes. Vender puts también, recibes la prima, que es limitada, pero si la acción cae mucho, tu pérdida puede ser ilimitada.

Sobre la gestión del riesgo en opciones, resumo cuatro puntos. Primero, evita tener una posición netamente corta—no vendas demasiadas opciones. Vender opciones tiene riesgos mucho mayores que comprarlas, porque las pérdidas no tienen límite. Si usas estrategias con múltiples opciones, asegúrate de que la cantidad de contratos comprados sea al menos igual a la vendida, para mantener el riesgo controlado. Segundo, controla el tamaño de tus apuestas, no pongas todo tu dinero en una sola operación. Las opciones pueden amplificar tanto las ganancias como las pérdidas. Tercero, diversifica, no pongas todos tus fondos en opciones de una sola acción o índice. Cuarto, pon stop-loss, especialmente en estrategias con posición netamente corta, porque las pérdidas pueden ser ilimitadas.

Si quieres una forma de operar más sencilla y directa, los contratos por diferencia (CFD) o futuros pueden ser más adecuados. Los futuros requieren que ambas partes cumplan el contrato, los CFD se liquidan por diferencia de precio, sin necesidad de comprar o vender realmente el activo. Los CFD ofrecen mayor apalancamiento, montos mínimos de operación más bajos, y muchas plataformas ofrecen operaciones sin comisiones, además de ser más fáciles de manejar.

Al final, las opciones son herramientas muy útiles, pero solo si entiendes sus riesgos. Si tienes una opinión sobre la tendencia futura de una acción, las opciones te permiten participar con menor costo. Pero el umbral de entrada es alto, requiere suficiente capital, experiencia y conocimientos, y las corredoras no aprueban a cualquiera sin más. En algunos casos, futuros o CFD pueden ser opciones más directas, especialmente si las opciones son muy caras o tu ciclo de trading es muy corto.

Sea cual sea la herramienta que elijas, lo más importante es hacer bien la tarea. Por muy buena que sea la herramienta, si usas mal la dirección, no te servirá de nada. Por eso, antes de empezar a operar, asegúrate de entender bien los conceptos básicos, comprender la naturaleza del riesgo en las opciones, esa es la base para ganar dinero a largo plazo.
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