Hay un tema interesante sobre la tendencia del yen hoy que creo que muchas personas quizás no han prestado la suficiente atención. El yen japonés no es solo una moneda común, sino que conecta varias cosas: desde el dólar, las tasas de rendimiento de los bonos, hasta el mercado de acciones japonés. Actualmente, sus cambios están afectando significativamente a la región de Asia.



De hecho, Japón sigue siendo la cuarta o quinta economía más grande del mundo, con un PIB que alcanza varios billones de dólares. Por lo tanto, lo que hace el Banco Central de Japón impacta en los mercados globales, no es algo menor.

Si observamos los principales factores que impulsan la tendencia del yen hoy, son estos: primero, la política monetaria del Banco Central de Japón. Estos bancos aún utilizan medidas de Control de Curva de Rendimiento para mantener bajos los rendimientos de los bonos, a diferencia de la Reserva Federal de EE. UU., que ha subido las tasas de interés. Esta diferencia hace que el yen se deprecie.

En segundo lugar, las políticas de otros bancos centrales que afectan, aunque la Fed haya comenzado a flexibilizar, si Europa o EE. UU. siguen siendo firmes, el dólar se fortalecerá, lo que también deprecia el yen.

En tercer lugar, el crecimiento económico. Si el PIB crece, significa que la economía está fuerte y la moneda se apreciará. Por el contrario, si el PIB cae, la moneda se devaluará.

En cuarto lugar, la balanza por cuenta corriente. Si un país recibe más dinero del que sale, su moneda se fortalecerá; si sale más dinero del que entra, se devaluará.

En quinto lugar, los riesgos globales. El yen es considerado un activo seguro, por lo que en crisis suele fortalecerse.

Veamos la situación en 2025. En ese período, el par yen/baht se cotizaba a 0.2176 baht por yen, un poco por encima del soporte a largo plazo. En realidad, en los últimos diez años, el yen/baht se ha depreciado más del 30%. La probabilidad de que el yen se recupere es bastante alta.

¿Por qué sucede esto? Desde 2022-2023, cuando la inflación se disparó, los bancos centrales del mundo, incluyendo la Fed y Europa, comenzaron a subir las tasas. Pero Japón se mantuvo cauteloso. Aunque la inflación en Japón está entre 2.5% y 3.5%, el Banco Central de Japón sigue siendo restrictivo: la tasa de interés de política sigue en -0.1% y el YCC continúa vigente.

Lo interesante es que en el segundo trimestre de 2025, el Banco Central de Japón redujo sus compras de bonos de 9 billones de yenes a 7.5 billones. Esto hizo que el yen se recuperara de 0.2130 a 0.2176, señalando que Japón se está preparando para salir de una política de relajación agresiva.

Mientras tanto, el baht sigue estable, impulsado por la recuperación del turismo, el comercio regional fuerte y la entrada de capital. Por lo tanto, la tendencia del yen hoy sigue bajo presión.

Si el Banco Central de Japón sale de YCC con firmeza y la inflación sigue alta, el yen podría recuperarse hasta 0.2250-0.2300 a finales de 2025. Pero si no actúa con decisión, el yen podría probar nuevos mínimos.

Para 2026, según la tendencia a largo plazo, el par JPY/THB ha estado en tendencia bajista desde 2012. Después de caer por debajo de 0.2400 en 2023, intentó recuperarse pero no mantuvo el impulso en 2024-2025, cotizando principalmente entre 0.2150 y 0.2250.

Si el soporte en 0.2150 se mantiene fuerte y los factores macroeconómicos son coherentes, el yen podría apreciarse lentamente hasta 0.2300-0.2400 en 2026. Pero si ese soporte se rompe, el yen podría probar nuevos mínimos por debajo de 0.2100, especialmente si Japón continúa relajándose mientras Tailandia se beneficia del crecimiento regional.

Los factores a seguir en 2026 son tres principales: primero, la inflación global y las diferencias en las tasas de interés. Si la Fed sigue bajando tasas, pero Japón mantiene una política restrictiva, esto favorecerá la apreciación del yen.

En segundo lugar, la política monetaria de Japón. Si hay movimientos concretos, como terminar con las tasas negativas o modificar el YCC, esto fortalecerá al yen. Pero el momento es clave.

En tercer lugar, la repatriación de capital y las tensiones geopolíticas. Los inversores japoneses podrían mover fondos de regreso a Japón, y los conflictos en Asia podrían aumentar la demanda del yen como activo seguro.

Desde el análisis técnico, la mayoría de los indicadores señalan venta, pero las medias móviles están neutrales. De 13 indicadores, 7 muestran venta, 1 compra y 5 son neutrales. Las medias móviles muestran 6 en compra y 6 en venta, indicando que no hay una tendencia clara a corto plazo.

En resumen, la tendencia del yen hoy sigue siendo un foco importante para traders e inversores, ya que conecta con muchos mercados globales. 2025 podría ser un año decisivo para la política del Banco Central de Japón, y eso determinará la dirección del yen en 2026. Quienes operan o invierten en la región deben seguir de cerca las señales de política japonesa.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado