Recientemente he visto a muchas personas preguntar cómo jugar con futuros, en realidad esto requiere entenderlo bien para poder empezar. Permítanme hablar desde mi propia perspectiva.



Los futuros, en pocas palabras, son un contrato, tú y otra parte acuerdan en un momento futuro a un precio determinado comerciar con algo. Este algo puede ser una mercancía, un índice bursátil, una tasa de cambio, incluso activos criptográficos. Suena simple, pero en la práctica es muy profundo.

¿Por qué quiero hablar especialmente sobre cómo jugar con futuros? Porque demasiadas personas se sienten atraídas por las ganancias, pero terminan siendo golpeadas por el apalancamiento. La mayor característica de los futuros es que se negocian con margen, suponiendo que solo necesitas aportar entre un 5% y un 10% del valor del contrato para controlarlo, esa es la potencia del apalancamiento. Las ganancias se amplifican, pero también los riesgos.

Primero, hablaré sobre la diferencia entre futuros y mercado spot, esto es muy importante. El mercado spot es la compra y venta de cosas que ya existen, entregas inmediatas, dinero a cambio de la mercancía. Pero los futuros son diferentes, tú entregas un margen, las especificaciones del contrato son estandarizadas y tienen una fecha de vencimiento clara. Esto significa que debes cerrar o entregar el contrato antes de su vencimiento, no puedes mantenerlo indefinidamente como con las acciones.

Si quieres aprender realmente cómo jugar con futuros, el primer paso es tener un conocimiento básico del mercado. Necesitas entender que los futuros permiten operaciones en ambas direcciones, tanto para comprar en alza como para vender en baja, a diferencia de las acciones que solo se pueden comprar en alza. Comprar en largo significa que esperas que suba, compras el contrato para que aumente de valor. Vender en corto significa que esperas que baje, vendes el contrato y lo recompras cuando valga menos. Esta flexibilidad atrae a muchos inversores.

El segundo paso es ser honesto contigo mismo y preguntarte si eres más de inversión a largo plazo o a corto plazo. Los inversores a largo plazo en realidad no deberían usar los futuros como su principal herramienta, sino más bien para cubrir riesgos. Por ejemplo, si tienes una acción y temes que el mercado caiga, puedes hacer una posición en corto en futuros del índice para limitar el riesgo. Si el mercado realmente cae, las pérdidas en tus acciones serán compensadas por las ganancias en los futuros.

El tercer paso es elegir un corredor de futuros confiable para abrir una cuenta. Los futuros son emitidos por bolsas, como la CME o NYMEX en Estados Unidos, pero los inversores minoristas necesitan hacerlo a través de un corredor de futuros para participar. Un buen corredor debe cumplir con varias condiciones: ofrecer una variedad de instrumentos, cotizaciones rápidas y precisas, tarifas bajas, y seguridad garantizada. El mercado internacional de futuros tiene una variedad muy amplia, incluyendo índices bursátiles, tasas de cambio, tasas de interés, metales, energía, productos agrícolas, etc.

Muchos no saben que la clave para jugar con futuros en realidad está en la gestión del riesgo. Antes de comenzar a operar en serio, siempre debes practicar con una cuenta demo, usando fondos virtuales para verificar tu estrategia de trading. Este paso no debe saltarse, porque una vez que pongas dinero real, el poder del apalancamiento puede hacer que pierdas tu capital en un instante.

Antes de entrar, debes establecer bien los niveles de stop loss y take profit, y cumplir estrictamente con ellos. Esto no es una sugerencia, es una obligación. El riesgo de responsabilidad ilimitada en los futuros es lo más aterrador. En las acciones, como máximo puedes perder tu capital, pero en los futuros, solo necesitas pagar el margen, y el valor del contrato puede ser 20 veces o más ese margen. Si la volatilidad es muy grande, podrías no solo perder el margen, sino deberle dinero a la corredora.

En cuanto a las estrategias de trading, los traders a corto plazo suelen optar por los contratos con mayor liquidez, es decir, los que están más cercanos a su vencimiento. Los contratos a largo plazo tienen menor liquidez, mayores diferenciales de compra y venta, y no son rentables. Si vas a hacer trading con futuros de acciones, trata como si fuera análisis de acciones, pero debido a la fecha de vencimiento, se recomienda entrar cuando la técnica esté a punto de activarse, no demasiado temprano.

Otra herramienta llamada CFD, o contrato por diferencia, combina ventajas de los futuros y del mercado spot, y es más adecuada para minoristas. Los CFD no tienen fecha de vencimiento, se pueden mantener indefinidamente, y el apalancamiento puede variar de 1 a 200 veces según tu elección. Los requisitos de margen también son menores. Pero el riesgo también existe, por lo que controlar el apalancamiento es clave. Si operas en divisas, que tienen menor volatilidad, puedes usar apalancamientos más altos; pero si operas con acciones o commodities muy volátiles, debes usar apalancamientos menores.

Por último, quiero decir que jugar con futuros en realidad se trata de la mentalidad y la disciplina. Por muy buena que sea tu estrategia, si no la ejecutas bien, no sirve de nada. Diseña un plan de trading completo, incluyendo condiciones de entrada, niveles de stop loss y take profit, tamaño de la posición, etc., y cúmplelo estrictamente. El mercado siempre estará allí, no hay que apresurarse a ganar mucho en una sola vez. Las ganancias estables y continuas siempre valen más que una ganancia rápida y explosiva.
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