Hace dos meses, el mercado del petróleo sufrió la crisis más grande en décadas.


Los precios subieron más del 20% en un solo día porque el Canal de Hormuz fue bloqueado,
lo que provocó que casi se detuvieran las exportaciones de petróleo de aproximadamente el 31% de la región del mundo.
Desde entonces, el mercado del petróleo se ha convertido en uno de los temas más candentes para los traders.

He notado que muchas personas están empezando a interesarse en comerciar petróleo,
pero no saben cómo entrar.
En tiempos de crisis como estos, los precios de WTI y Brent fluctúan casi un 30% al día,
lo que significa que si entiendes el mercado y eliges la estrategia adecuada,
las oportunidades de obtener ganancias son enormes,
pero también los riesgos son altos.

Operar con petróleo básicamente consiste en predecir la dirección del precio,
y hay varias formas de hacerlo.
El CFD es la opción más popular para los traders minoristas,
porque no necesitas ser propietario del petróleo real,
solo predecir si el precio subirá o bajará.
Los símbolos utilizados son USOIL para WTI y UKOIL para Brent.
La ventaja es el apalancamiento alto,
que te permite controlar grandes volúmenes con poco capital,
y puedes obtener ganancias tanto en tendencia alcista como bajista.
Pero la desventaja es que en periodos de alta volatilidad,
puedes ser sacado por Stop Loss antes de que el mercado se mueva en la dirección esperada.

Otra opción son los ETF de petróleo,
que son adecuados para quienes desean menor riesgo.
No tienen apalancamiento, pero tampoco son complicados.
Se compran y venden a través de corredores de bolsa comunes.
Por ejemplo, USO o BNO, que siguen los precios de WTI y Brent respectivamente.
El riesgo es menor que con CFD, pero también las oportunidades de ganancia son más limitadas.

Si eres un inversor profesional, los futuros pueden ser una buena opción,
ya que tienen una liquidez muy alta.
Durante la crisis, el volumen de trading de futuros alcanzó niveles récord,
y las ganancias pueden ser muy altas cuando los precios se disparan,
pero hay que tener cuidado porque los contratos tienen fecha de vencimiento
y requieren un margen alto.

Para inversores comunes, las acciones de petróleo son una opción accesible,
especialmente las de empresas que no dependen del Canal de Hormuz.
El precio de sus acciones generalmente sube con el precio del petróleo mundial,
y también reciben dividendos.
Se negocian fácilmente a través de corredores de bolsa tradicionales.

En cuanto a la compra de petróleo físico, creo que no es adecuada para inversores minoristas.
El mínimo de compra es de 1,000 barriles,
requiere mucho capital y presenta problemas de almacenamiento y transporte.
Solo es recomendable para empresas industriales.

Lo más importante al comerciar petróleo es gestionar el riesgo de manera estricta.
Siempre poner un Stop Loss en cada orden,
reducir el tamaño de la posición debido a la volatilidad anormal,
y seguir las noticias diplomáticas entre EE. UU. e Irán las 24 horas,
porque los comunicados desde la Casa Blanca pueden impactar los precios de forma muy fuerte.

La demanda en Asia, especialmente en China, India, Japón y Corea del Sur,
sigue siendo un factor clave,
pues estos países consumen el 70% del petróleo a través del Canal de Hormuz.
Si la crisis se prolonga, los precios podrían mantenerse altos.

En resumen, comerciar petróleo en estos momentos está lleno de oportunidades y riesgos.
Elegir el método adecuado para ti y gestionar bien el riesgo son las claves más importantes.
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