Cuando comes chocolate, el cachorro siempre te mira con ojos suplicantes


No le das de comer porque sabes que eso es mortal para él
Pero el cachorro no entiende, solo baja las orejas con tristeza
Frente al destino, ¿no somos acaso ese cachorro?
Cuando te preguntas por qué no puedes obtener lo que deseas, o por qué lo que consigues se pierde después,
No te desesperes ni te culpes,
Lo que persigues con tanta insistencia quizás sea ese chocolate que te puede matar
Algunas pérdidas no son castigos, sino protecciones
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado