Los esclavos de antaño trabajaban sin parar, los 365 días, sin recibir compensación alguna. Pero conseguían comida, agua y un techo gratis. Hoy en día, nosotros laburamos sin cesar, prácticamente todos los días, y sí cobramos. Sin embargo, toda la pasta que ganamos la volcamos en comida, agua y vivienda. Seguimos siendo esclavos, lo que ha mudado es la apariencia de libertad.

Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado