Cuando empecé a entender el trading de criptomonedas, lo primero que me confundió fue la gran cantidad de términos específicos. Pero, para ser honesto, dos de ellos resultaron ser la clave de todo: short y long. No son solo palabras, sino dos estrategias completamente opuestas que permiten ganar dinero independientemente de hacia dónde se mueva el mercado.



Comenzando con lo básico: long es cuando apuestas a que subirá. ¿Ves un token por 100 dólares y piensas que llegará a 150? Compras, esperas que suba, vendes más caro. La ganancia es simplemente la diferencia. Short es lo opuesto. Estás seguro de que el activo está sobrevalorado y caerá. Lo tomas en préstamo en la bolsa, lo vendes inmediatamente, luego esperas que baje, lo recompras más barato y lo devuelves. Suena más complicado de lo que realmente es: la plataforma hace todo en segundo plano.

Es interesante que estos términos provienen de la historia del comercio desde los años 1850. Long se llamó así porque las subidas de precios rara vez son rápidas: la posición se mantiene por mucho tiempo. Short, en cambio, suele cerrarse más rápido, de ahí el nombre. La lógica es sencilla.

El mercado siempre se divide en dos bandos: toros y osos. Los toros creen en el crecimiento y abren posiciones largas, los osos apuestan a la caída y van en short. Cada uno impulsa el mercado en su dirección. Cuando hay más toros, el mercado sube; cuando hay más osos, baja.

Pero aquí es donde realmente se pone interesante: los futuros. Son instrumentos derivados que permiten especular sobre el movimiento del precio sin poseer el activo en sí. Es a través de los futuros que se pueden abrir posiciones tanto en long como en short. En el mercado spot solo puedes comprar y vender, pero aquí tienes total libertad. Los contratos perpetuos duran tanto como necesites, y no obtienes el activo en sí, sino solo la diferencia de precio.

La cobertura (hEDGING) es cuando te proteges. Por ejemplo, abres un long en dos bitcoins, pero no estás seguro de que el precio subirá exactamente. Abres simultáneamente un short en un bitcoin. Si el precio cae, las pérdidas serán menores. Si sube, la ganancia también será menor, pero al menos puedes dormir tranquilo. La tarifa por esta protección es la mitad del posible ingreso.

Lo principal que debes recordar es la liquidación. Cuando operas con fondos prestados, la plataforma puede cerrar tu posición de forma forzada si el margen no es suficiente. Antes llega un margin call, pero si no reaccionas, la operación se cerrará automáticamente. Por eso, la gestión del riesgo aquí no es solo un consejo, sino una necesidad.

La posición long es más fácil de entender para un principiante: es como una compra normal. Short requiere un pensamiento más complejo y lógica contraria, además los precios caen de forma impredecible y rápida. Y sí, la mayoría de los traders usan apalancamiento para aumentar las ganancias potenciales, pero recuerda: esto también aumenta los riesgos. Es importante monitorear constantemente el nivel de margen.

En resumen: short y long son dos formas de ganar dinero con las criptomonedas, independientemente de la dirección del mercado. La elección entre ellas depende de tu pronóstico y estrategia. Lo más importante es entender la mecánica, gestionar los riesgos y no olvidar las comisiones y los pagos por financiamiento. No es un casino, sino una herramienta que requiere disciplina.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado