¿por qué fracasó la iniciativa de reservas de Bitcoin en Suiza? La lógica de gobernanza detrás del rechazo del banco central

8 de mayo de 2026, una iniciativa popular destinada a impulsar que el Banco Nacional Suizo incorpore Bitcoin en las reservas de divisas fue oficialmente cancelada. Durante los 18 meses de recaudación, la organización promotora solo recopiló alrededor de 50,000 firmas, muy por debajo del umbral legal suizo de 100,000 firmas para un referéndum. La tan esperada «Consulta sobre reservas en Bitcoin» llegó a su fin. Sin embargo, el fracaso de Suiza no es un caso aislado: desde Europa hasta Asia, la postura de los bancos centrales mundiales respecto a las reservas en Bitcoin es altamente coherente. ¿Es que Bitcoin enfrenta obstáculos insalvables a nivel institucional, o existe una disonancia fundamental entre la lógica de las instituciones soberanas y las expectativas del mercado?

¿Por qué el Banco Central de Suiza se niega rotundamente a que Bitcoin forme parte de las reservas?

La oposición del Banco Nacional Suizo ha sido constante a lo largo de todo el proceso. En abril de 2025, el presidente del banco, Martin Schlegel, afirmó claramente que Bitcoin «es demasiado volátil» y no cumple con la política de reservas del país. Desde la perspectiva del banco, los activos de reserva deben cumplir tres condiciones: mantener la estabilidad del valor, tener suficiente liquidez y permitir que el balance se expanda o contraiga de manera flexible según sea necesario. Tras una caída del 6.4% en 2025, y otra reducción del 7.5% en 2026, los rendimientos negativos consecutivos reforzaron aún más el juicio del banco central.

Lo que resulta aún más relevante es que la negativa del banco suizo no se limita a un solo activo, sino que representa una negación total de una categoría de activos. El Banco Central de Suiza ha declarado claramente que ninguna criptomoneda cumple con los requisitos para reservas en divisas. Esta postura institucional de rechazo es mucho más profunda que la simple actitud de «esperar y ver» que algunos interpretan en el mercado.

¿Qué obstáculos estructurales enfrentó la iniciativa popular para reservas en Bitcoin?

El camino de la iniciativa en Suiza tiene características particulares. La propuesta intentaba modificar la constitución para obligar al banco central a mantener Bitcoin junto con oro y divisas extranjeras. Lo que atrajo la atención del mercado fue precisamente la singularidad del sistema de democracia directa en Suiza, que en teoría permite a la ciudadanía, mediante enmiendas constitucionales, sortear las decisiones del banco central.

No obstante, en los 18 meses de campaña, solo se lograron aproximadamente la mitad de las firmas necesarias. El fundador de la iniciativa, Yves Bennaim, admitió que «desde el principio, la esperanza era escasa». La diferencia en la efectividad de diferentes caminos se evidenció claramente: El Salvador compró Bitcoin directamente con poderes ejecutivos, Estados Unidos adquirió más de 200,000 BTC mediante procedimientos de confiscación penal, mientras que Suiza intentó forzar la asignación mediante una enmienda constitucional, enfrentándose a una resistencia institucional enorme.

¿Por qué la postura de los bancos centrales en todo el mundo respecto a las reservas en Bitcoin es tan homogénea?

Al ampliar la vista desde Suiza hacia los principales bancos centrales y autoridades monetarias del mundo, se observa un patrón de coherencia. La Unión Europea insiste en que los activos de reserva deben ser «líquidos, seguros y confiables»; en diciembre de 2025, el Banco Popular de China afirmó que incluir Bitcoin en reservas presenta cuatro obstáculos principales: alta volatilidad, insuficiente liquidez, riesgos de seguridad y custodia, y un marco regulatorio inmaduro; y la Reserva Federal de EE. UU. aún no ha participado en planes estratégicos de reservas en Bitcoin.

Esta coherencia transregional indica que la postura de los bancos centrales no está motivada por cuestiones políticas, sino que responde a un juicio profesional centrado en la función principal de las reservas: mantener la estabilidad económica y financiera en tiempos de crisis. Aunque Bitcoin tiene la mayor liquidez entre los activos criptográficos, todavía está muy lejos en volumen comparado con los activos tradicionales, especialmente los bonos del Tesoro estadounidense.

¿Qué restricciones de gobernanza y finanzas enfrentan los fondos soberanos al incluir Bitcoin en sus carteras?

Aunque los fondos soberanos y los bancos centrales tienen funciones distintas, enfrentan restricciones similares al considerar Bitcoin. Un estudio empírico de 2015 a 2024 encontró que, debido a su extrema volatilidad, Bitcoin no es adecuado como activo estratégico a nivel soberano.

No obstante, esto no significa que los fondos soberanos ignoren completamente Bitcoin. Se ha reportado que algunos fondos han continuado comprando Bitcoin cuando su precio cae por debajo de 120,000 USD, 100,000 USD o incluso 80,000 USD, adoptando una estrategia de «incremento gradual». Estas aparente contradicciones reflejan una lógica clave: las instituciones soberanas prefieren acceder indirectamente a Bitcoin mediante fondos cotizados regulados (ETFs), en lugar de incluirlo directamente en sus reservas oficiales.

Al 11 de mayo de 2026, Bitcoin cotiza en Gate.io a aproximadamente 79,600 USD. Comparado con el máximo histórico de octubre de 2025, que fue alrededor de 126,000 USD, esto representa una caída superior al 36%. Para las instituciones que aplican estrategias de inversión a largo plazo, esta caída puede ser vista como una ventana de entrada; sin embargo, para los bancos centrales que priorizan la preservación del valor, esta volatilidad ya representa un riesgo inaceptable.

¿En qué difiere fundamentalmente la estrategia de EE. UU. para reservas estratégicas en Bitcoin respecto a la de Suiza?

Mientras la iniciativa en Suiza fracasaba, en EE. UU. la discusión sobre reservas estratégicas en Bitcoin avanzaba rápidamente. En marzo de 2025, la Orden Ejecutiva 14233 estableció un marco para las reservas en Bitcoin. En abril de 2026, Patrick Witt, asesor de criptomonedas en la Casa Blanca, anunció que en las próximas semanas se haría un «anuncio importante» sobre los avances en las reservas.

La diferencia esencial entre la estrategia estadounidense y la suiza radica en la fuente y la forma de adquisición de los activos. Los aproximadamente 328,372 BTC que posee actualmente EE. UU. provienen en su totalidad de procedimientos de confiscación penal, no de compras en mercado abierto. Esto significa que la creación de reservas no requiere asignación presupuestaria ni pone a prueba la tolerancia del banco central a la volatilidad. En cambio, la propuesta suiza buscaba que el banco central comprara Bitcoin de manera activa, enfrentándose a obstáculos legales y políticos muy diferentes.

Además, proyectos legislativos como la Ley BITCOIN proponen comprar 1 millón de BTC en cinco años, usando una estrategia «sin impacto presupuestario» —es decir, ajustando las reservas existentes de oro o divisas para financiar la adquisición, sin aumentar el gasto público—. Sin embargo, la orden ejecutiva no tiene carácter legal duradero, y un próximo gobierno puede revocarla en cualquier momento. Solo mediante una ley que establezca un marco permanente se podría crear una reserva nacional de Bitcoin de carácter duradero.

¿Cuál es la lógica profunda detrás de la actitud de los bancos centrales de Europa Central y del Este, que permanecen en modo de espera?

La postura colectiva de los bancos centrales de Europa Central y del Este respecto a las reservas en Bitcoin tiene raíces en la lógica fundamental de la gestión de reservas. La misión principal de las reservas no es obtener beneficios, sino garantizar la capacidad de pago y la intervención en tiempos de crisis, conflictos geopolíticos o condiciones extremas del mercado. Aunque Bitcoin, como activo descentralizado sin respaldo soberano, tiene potencial teórico para diversificación y cobertura, su mecanismo de negociación 24/7 y su limitada profundidad de mercado complican su uso en escenarios de crisis.

Más aún, la gestión de reservas sigue el principio de «preservar capital». Cualquier activo incluido en reservas debe tener un riesgo de pérdida muy bajo y controlado. La caída del 37% en el precio de Bitcoin desde su máximo en octubre de 2025 hasta mayo de 2026 ya representa una pérdida significativa. Para un banco central que considere construir una posición en ese momento, la pérdida potencial sería de decenas de miles de millones de dólares. Aunque en un marco de inversión a largo plazo estas fluctuaciones puedan ser mitigadas mediante reequilibrios, para una institución que debe rendir cuentas anualmente, estos riesgos representan obstáculos políticos y estructurales insalvables.

Resumen

El fracaso de la iniciativa suiza para reservas en Bitcoin refleja la tensión profunda entre las lógicas de las iniciativas privadas y las instituciones soberanas en la asignación de activos. Los defensores ven en Bitcoin una vía para desdolarizar, diversificar reservas y promover innovación; mientras que los bancos centrales priorizan la gestión del riesgo, la contabilidad, la seguridad en la custodia y el marco legal. Aunque no son completamente opuestos, la convergencia entre ambos requiere tiempo y desarrollo institucional.

El futuro de las reservas soberanas en Bitcoin dependerá menos de la euforia y más de la capacidad de Bitcoin para avanzar en estabilidad de precios, profundidad de liquidez, claridad regulatoria y seguridad en la custodia. Los mercados ya han incorporado Bitcoin en sus estrategias, mientras que las instituciones públicas aún están en fase de observación y prueba. El punto de inflexión podría llegar cuando se establezca formalmente un marco institucional irreversible —no solo cuando Bitcoin alcance nuevos máximos de precio—.

Preguntas frecuentes FAQ

Q: ¿La iniciativa suiza para reservas en Bitcoin ha terminado completamente la posibilidad de que Suiza adopte Bitcoin?

A: No del todo. Yves Bennaim, fundador de la iniciativa, ha mencionado que no descartan volver a presentar propuestas similares en el futuro. Pero, como la primera tentativa de «incorporar Bitcoin en reservas» en un país desarrollado, su fracaso reduce significativamente las probabilidades de avances institucionales en el corto plazo.

Q: ¿Son adecuados los fondos soberanos para incluir Bitcoin en sus carteras?

A: Desde un análisis de costo-beneficio, Bitcoin puede ser considerado como una asignación no central en fondos soberanos, para cubrir riesgos de devaluación monetaria. Pero requiere establecer mecanismos estrictos de reequilibrio, limitando la exposición a entre 0.5% y 2% del total de activos. Para los bancos centrales cuyo objetivo principal es la preservación del valor, en la etapa actual, no es recomendable incluir Bitcoin en reservas oficiales.

Q: Si los bancos centrales de todo el mundo rechazan colectivamente, ¿afectará esto el valor a largo plazo de Bitcoin?

A: La demanda principal de Bitcoin en 2026 sigue siendo la inversión en ETFs físicos, la asignación institucional y las actividades de los poseedores en cadena, no las compras soberanas. La resistencia de los bancos centrales afecta más a la narrativa de adopción a nivel estatal que a la lógica de los activos en sí.

BTC0,37%
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado