Resumen rápido de la situación en Oriente Medio | 11 de mayo



Irán, tras una semana de espera en Estados Unidos, presentó oficialmente el 10 de mayo una respuesta escrita a la última propuesta de paz estadounidense. Aunque Irán describió su postura como "pragmática y positiva", centrada en terminar completamente la guerra en la región y en los arreglos para el paso por el estrecho de Ormuz, Trump rechazó públicamente esta respuesta, acusando a Irán de "demorar" durante décadas. Al mismo tiempo, se reportaron múltiples ataques con drones sobre el espacio aéreo del Golfo, con daños a barcos comerciales, lo que agrava aún más la desconfianza regional. Las negociaciones y los ataques se desarrollan simultáneamente en un período de pausa fragmentada, poniendo a prueba una vez más el frágil alto el fuego.

I. Juego entre EE. UU. e Irán: respuesta escrita entregada, Trump la rechaza en el acto

Desde que Estados Unidos, la semana pasada, entregó a Irán una nota de entendimiento de una página a través de Pakistán, se esperaba que Irán respondiera antes del 8 de mayo. Tras varios días de retraso, Irán finalmente, el 10 de mayo, mediante mediación paquistaní, entregó formalmente una respuesta escrita a EE. UU., detallando sus demandas.

Trump había declarado el 10 de mayo que esperaba la respuesta de Irán y afirmó que "Irán desea mucho llegar a un acuerdo". Sin embargo, más tarde ese día, expresó su insatisfacción en las redes sociales, diciendo que la República Islámica de Irán, desde su establecimiento hace 47 años, ha estado "burlándose" de EE. UU. y sus aliados mediante "demoras" y "esperas", y calificó la respuesta de "ilógica" y "no aceptable". También confirmó que había tenido una "muy buena" llamada con el primer ministro israelí Netanyahu, enfatizando que las negociaciones con Irán son lideradas por EE. UU. y que otros países "no tienen voz" en ellas.

II. Condiciones para un fin de guerra en Irán: un alto el fuego total como prioridad, tema nuclear en segundo plano

La postura de Irán respecto a su respuesta difiere claramente del enfoque actual de EE. UU., que busca una estrategia de "primero nuclear, luego barcos". Medios oficiales y fuentes informadas revelaron que el núcleo de la propuesta iraní se centra en "terminar toda guerra en las líneas de frente, especialmente en Líbano", y en garantizar la "seguridad marítima en el Golfo y en el estrecho de Ormuz".

Irán propone: que en la fase actual de negociaciones se detengan completamente todas las acciones hostiles en la región, sin tratar temas nucleares ni otros arreglos estratégicos; aceptar firmar un Memorando de Entendimiento (MOU) provisional que incluya un cese temporal de hostilidades y la reanudación del tránsito por el estrecho de Ormuz, y posteriormente, en una ventana de 30 días, negociar formalmente sobre el programa nuclear iraní y otros temas de disputa a largo plazo. Irán está dispuesto a suspender actividades de enriquecimiento de uranio, pero rechaza la congelación de 20 años exigida por EE. UU. y no aceptará la demolición de sus instalaciones nucleares. Sobre el manejo del uranio altamente enriquecido, Irán propone diluir parte del material y transferir el resto a terceros países, exigiendo un mecanismo de protección contra la fuga: si las negociaciones fracasan o EE. UU. se retira, el uranio transferido debe volver a Irán.

El presidente iraní, Raisi, enfatizó: "Dialogar o negociar no significa rendirse ni retroceder".

En cuanto a las sanciones, Irán exige que la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de EE. UU. levante en 30 días las sanciones relacionadas con la venta de petróleo iraní y establezca mecanismos claros y garantizados para la eliminación total de todas las sanciones.

Un portavoz del Consejo de Seguridad Nacional del Parlamento iraní declaró ese mismo día: "A partir de hoy, nuestro autocontrol ha terminado. Cualquier acto que parezca atacar nuestros barcos provocará una respuesta decisiva y contundente."

III. Ormuz y Golfo: circulación de barcos se relaja, nuevos ataques con drones

Antes de entregar su respuesta, Qatar, con permiso especial, envió el sábado un buque de gas natural licuado (GNL) a través del estrecho de Ormuz hacia el Golfo de Omán, rumbo a Pakistán, siendo el primer buque de Qatar que atraviesa el estrecho desde el inicio del conflicto, usando la ruta alternativa recientemente habilitada por Irán. Ese mismo día, un buque de carga con bandera de Panamá también utilizó la ruta designada por Irán para atravesar el estrecho. Irán expresó así su intención de construir confianza con Qatar y Pakistán.

Pero ese mismo día, se reportaron varios incidentes de ataques.

· Ataque a un buque surcoreano: el Ministerio de Defensa de Corea informó que el 4 de mayo, un buque mercante llamado "Namu" fue atacado en el estrecho por "dos objetos voladores no identificados", impactando la popa y provocando un incendio.
· Ataque a un buque en aguas de Qatar: un buque de carga que partió de Abu Dabi, en los EAU, sufrió un ataque con drones en aguas territoriales de Qatar, causando un pequeño incendio, sin víctimas, pero la bandera estadounidense en el buque elevó la sensibilidad del ataque.
· Alerta de defensa aérea en los EAU: el Ministerio de Defensa afirmó haber interceptado dos drones que entraron desde Irán, condenando públicamente "el ataque de Irán".
· Aviso en el espacio aéreo de Kuwait: las fuerzas armadas de Kuwait detectaron en la madrugada del día 10 varias "entidades hostiles" que ingresaron en su espacio aéreo, y actuaron según los procedimientos establecidos.

Mientras tanto, el viceministro de Exteriores de Irán, Abadi, advirtió a Francia y Reino Unido sobre el acercamiento de sus buques al estrecho de Ormuz, señalando que "este tipo de acciones solo agravan la crisis y militarizan aún más esta importante vía marítima", sin mejorar realmente la seguridad.

IV. Mediación internacional: reunión en Miami entre altos funcionarios estadounidenses y el primer ministro de Qatar, múltiples países impulsan la reconciliación

Las gestiones diplomáticas continúan en marcha. El 9 de mayo, el primer ministro y ministro de Exteriores de Qatar, Mohamed, se reunió en Miami con el secretario de Estado de EE. UU., Blinken, y el enviado presidencial Wittekov, en un encuentro de casi una hora, para asegurar que EE. UU. y Irán alcancen un memorando de entendimiento. Durante su estancia en Miami, Mohamed también conversó con el ministro de Exteriores de Arabia Saudita. Qatar, Pakistán, Egipto, Turquía y Arabia Saudita están coordinando esfuerzos para aliviar tensiones y lograr un acuerdo final.

V. Cambio en la postura de aliados: Arabia Saudita y Kuwait relajan restricciones a bases y espacio aéreo estadounidenses

Alrededor del 7 de mayo, Arabia Saudita, sin coordinación previa, rechazó el uso por parte de EE. UU. de su base aérea de Príncipe Sultan y de su espacio aéreo, lo que frustró la operación de protección en el Golfo de Ormuz que Trump había anunciado con bombo y platillo. Pero, tras ajustes el 8 de mayo, Arabia Saudita y Kuwait levantaron esas restricciones, permitiendo a EE. UU. reanudar el uso de sus bases y espacios aéreos.

Este movimiento se interpreta como un reequilibrio diplomático: evitar un bloqueo total a EE. UU. que dañaría relaciones de larga data, y al mismo tiempo, mostrar disposición a volver a apoyar tras las negociaciones.

Recientemente, el Departamento de Estado de EE. UU. anunció ventas militares a Medio Oriente por un total de 25.8 mil millones de dólares, incluyendo sistemas de interceptores y armas para Bahréin, Israel, Kuwait, Qatar, entre otros, además de sancionar a 11 entidades y 3 personas por participar en la cadena de adquisición de armas para Irán, incluyendo a 3 empresas chinas que suministraron datos satelitales para apoyar a Irán en ataques contra bases estadounidenses.

El Comando Central de EE. UU. actualizó también el nivel de bloqueo marítimo: desplegando más de 20 buques en el Golfo Pérsico para la vigilancia contra Irán, y ordenando a 61 barcos comerciales cambiar de ruta, además de privar de navegación a 4 barcos que no colaboraron.

Por otra parte, el líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, junto con el comandante de las Fuerzas Armadas, Abdolahi, se reunieron y "recibieron nuevas órdenes y directrices para operaciones contra el enemigo", mostrando que las fuerzas iraníes aún no han bajado la guardia tras la guerra.

Resumen

El 11 de mayo, EE. UU. e Irán intercambiaron sus listas de líneas rojas en la mesa de negociaciones, pero ambos mantienen posturas opuestas sobre el orden y las condiciones para un fin de guerra. Irán rechaza que el cumplimiento nuclear sea condición previa para un alto el fuego, insistiendo en terminar primero las agresiones regionales. Los drones no identificados y los ataques a barcos en el Golfo evidencian que la confianza en las negociaciones sigue muy frágil. La tensa calma en Oriente Medio se balancea cada vez más entre canales diplomáticos y conflictos de baja intensidad.
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