El gobierno de Estados Unidos posee cerca de 330,000 bitcoins: ¿Cómo la legislación sobre reservas estratégicas está redefiniendo el panorama de suministro de BTC?

Hasta finales de abril de 2026, el gobierno de Estados Unidos poseía un total de 328,372 bitcoins confiscados, valorados aproximadamente en 267 mil millones de dólares según el precio actual del mercado, siendo la mayor tenencia soberana conocida a nivel mundial, representando aproximadamente el 1.56% del total en circulación de bitcoin. Esta escala lo posiciona como el principal tenedor soberano de bitcoin en el mundo, en comparación con China, que se estima posee alrededor de 190,000, el Reino Unido con aproximadamente 61,000, y El Salvador, que fue pionero en adoptar bitcoin como moneda de curso legal, con solo unos 6,200.

Cabe destacar que toda esta cantidad de bitcoins proviene de confiscaciones federales, no de compras voluntarias por parte del gobierno. Las principales fuentes se remontan a tres grandes operaciones de aplicación de la ley: la investigación y cierre de la plataforma de la darknet “Silk Road”, la recuperación de activos tras el ataque hacker a Bitfinex en 2022 (que incautó 94,636 bitcoins), y diversos procedimientos de confiscación criminal en los últimos diez años. En esencia, el gobierno de EE. UU. no adquirió estos bitcoins en el mercado público, sino que los acumuló pasivamente mediante acciones de aplicación de la ley criminal a largo plazo.

La naturaleza legal de esta tenencia también difiere de los activos comunes. Debido a que proviene de procesos judiciales de confiscación, la disposición final de estos activos está sujeta a complejos procedimientos judiciales y mecanismos de decisión fiscal, no siendo una simple gestión de activos presupuestarios. Esta ambigüedad legal es precisamente la cuestión clave para determinar si pueden ser formalmente incorporados en una “reserva estratégica”.

¿Por qué una orden ejecutiva no es suficiente para establecer una reserva permanente de bitcoin?

En marzo de 2025, el entonces presidente firmó la Orden Ejecutiva 14233, que estableció un marco para la creación de una reserva estratégica de bitcoin en EE. UU. (Strategic Bitcoin Reserve, SBR). La orden estableció tres principios fundamentales: integrar todos los bitcoins en posesión federal en una cuenta de reserva única, prohibir la venta de activos confiscados, y explorar estrategias de acumulación “neutral en presupuesto” —es decir, prohibiendo explícitamente la compra en mercado abierto con fondos públicos.

Desde un punto de vista institucional, la orden presenta una falla fundamental: no tiene carácter legal duradero. Como una política de un mandato presidencial, puede ser modificada o revocada por la siguiente administración en cualquier momento. Sin respaldo legislativo del Congreso, la clasificación de estos activos como una “reserva estratégica” de carácter permanente a nivel nacional no puede establecerse. El secretario del Tesoro ha declarado públicamente que dejó de vender bitcoins y que estos activos se incorporaron a la reserva, pero esa promesa sigue siendo, en esencia, una “intención política de la administración actual”, no una garantía institucional a largo plazo confiable para los contribuyentes.

Por ello, la Ley BITCOIN, liderada por la senadora Cynthia Lummis, se convierte en la variable legislativa más crucial en este juego de poderes.

¿Qué tipo de estructura de reserva permanente intenta establecer la Ley BITCOIN?

En marzo de 2025, la senadora Cynthia Lummis volvió a presentar ante el Senado de EE. UU. la “Ley BITCOIN de 2025” (full name: “Boosting Innovation, Technology, and Competitiveness through Optimized Investment Nationwide Act”), buscando mediante legislación crear un sistema de reserva estratégica de bitcoin. El H.R. 1008, conocido como “Bitcoin for America Act”, propone permitir el pago de impuestos federales en bitcoin, aunque también está relacionado con la temática de reserva, su núcleo es un mecanismo de pago fiscal, con una diferencia sustancial respecto al modelo de reserva propuesto por Lummis.

Este proyecto establece un marco claro: requiere que el Departamento del Tesoro de EE. UU. cree una reserva estratégica de bitcoin, con una meta de adquirir 1 millón de bitcoins en cinco años, aproximadamente 810 mil millones de dólares a precios actuales, y que gestione de forma centralizada los bitcoins ya en posesión del gobierno. Además, propone prohibir la venta de estos activos en ciertos periodos, buscando crear una asignación de activos permanente similar a la “Reserva Estratégica de Petróleo” de EE. UU.

A nivel de la Cámara de Representantes, la iniciativa equivalente proviene del representante Nick Begich, quien ha actualizado y ampliado la propuesta llamada “Ley de Modernización de Reservas Americanas” (American Reserves Modernization Act), basada en la Ley BITCOIN. Recientemente, asesores de la Casa Blanca han indicado que la legislación relacionada con la reserva estratégica de bitcoin podría integrarse en la Ley de Autorización de Defensa (NDAA) para 2026, que es un paso casi inevitable en el proceso legislativo, dado que es una vía difícil de bloquear en el Congreso.

Simultáneamente, se están desarrollando experimentos a nivel estatal. El Senado de Texas aprobó la ley de reserva estratégica de bitcoin (SB 21), estableciendo una reserva estatal y creando un comité asesor, siendo pioneros en EE. UU. La Cámara de Pensilvania propuso permitir que el director financiero utilice hasta un 10% de fondos estatales para comprar bitcoin, y otros estados como Arizona, Ohio y New Hampshire han avanzado en sus propios proyectos legislativos. Aunque estados como Dakota del Norte y Montana rechazaron propuestas similares por motivos fiscales conservadores, la tendencia a nivel estatal continúa expandiéndose, sirviendo como experiencia política previa para posibles leyes federales.

¿Qué implica eliminar la presión de venta anual de aproximadamente 12,8 mil millones de dólares?

Antes de la firma de la orden ejecutiva, el gobierno de EE. UU. mantenía una tradición de subastar periódicamente los bitcoins confiscados. Según datos en cadena, estas ventas regulares por parte del Departamento de Justicia y la Oficina de Alguaciles sumaban aproximadamente 10,000 bitcoins anualmente. Con un precio promedio de unos 82,000 dólares por bitcoin, la presión de venta anual rondaba los 820 millones de dólares; con precios más altos recientes, ese número puede llegar hasta 12,8 mil millones de dólares. Comparado con la entrada neta diaria en fondos ETF similares, esta cantidad representa una reducción en la presión de venta equivalente a entre 4 y 6 semanas de entradas netas en estos fondos.

Tras la implementación de la orden ejecutiva, el Departamento del Tesoro anunció que dejaría de vender bitcoins y que estos activos pasarían a formar parte de la reserva estratégica. La política de “solo entrada, sin salida” modifica desde su origen el comportamiento de subasta del gobierno. Una vez que el Congreso apruebe la Ley BITCOIN, esta reducción de presión pasará de ser una decisión política a una estructura permanente que trasciende ciclos políticos.

El impacto en el mercado se puede analizar en dos niveles: primero, en términos de liquidez en el mercado secundario, la potencial venta de miles de millones de dólares anuales se elimina, creando un “agujero” en la oferta que puede estabilizar los precios. Segundo, en las expectativas del mercado, los inversores ya no verán las subastas públicas del gobierno como una fuente de incertidumbre, permitiendo que la valoración de bitcoin se base más en fundamentos de oferta y demanda.

Considerando la estructura de oferta actual, con aproximadamente 328,000 bitcoins en manos del gobierno, más de 730,000 en manos de empresas como Strategy (antes MicroStrategy), y unos 1,26 millones en fondos ETF, los tres principales actores controlan más de 2,3 millones de bitcoins, aproximadamente el 11.6% del suministro total. La política de “solo entrada” convierte esa parte en un factor estructural de bloqueo de oferta, acentuando la tendencia a la “congelación de liquidez” en el mercado.

¿Qué falta para que la “orden ejecutiva” se convierta en “ley” permanente?

Desde la definición del marco hasta la protección legal, hay tres pasos clave para su implementación efectiva.

Primero, la integración y transparencia en la liquidación y verificación entre agencias. Patrick Witt, asesor de activos digitales en la Casa Blanca, admitió recientemente que auditar las tenencias dispersas en varias agencias federales es un proceso muy complejo, y que algunos fondos fríos se encontraron en los escritorios de las oficinas. El incidente de robo de unos 60 millones de dólares en activos digitales en la Oficina de Alguaciles en 2026 evidencia la urgencia de una custodia centralizada y segura. Witt afirmó que la auditoría interna está casi finalizada, y que esto es la principal razón para anunciar en las próximas semanas una “importante actualización”.

Segundo, la creación de un mecanismo de acumulación “neutral en presupuesto”. La orden prohíbe explícitamente usar fondos públicos para comprar bitcoin. Para alcanzar la meta de adquirir 1 millón de bitcoins en cinco años, se debe diseñar una estrategia viable de “neutralidad presupuestaria”, como aprovechar ingresos arancelarios o reinversiones de activos, evitando el uso directo de fondos fiscales. Esto requiere un análisis técnico y cumplimiento fiscal riguroso.

Tercero, la coordinación con la Ley H.R. 1008 (Bitcoin for America Act). Aunque esta ley busca permitir pagar impuestos en bitcoin, su aprobación aumentaría las posibilidades de que el gobierno federal reciba bitcoins directamente a través de los impuestos, creando un mecanismo de “ingreso natural” para la reserva. Esto tendría un impacto estructural en la circulación secundaria y en las fuentes de reserva.

¿Cómo está reconfigurando el mercado la reserva bloqueada en el lado de la oferta?

Al analizar la reserva estratégica de EE. UU. en un contexto más amplio, se observa una tendencia estructural clara: la circulación de bitcoin está pasando de un modelo “altamente descentralizado” a uno “institucionalizado y bloqueado”. Los tres principales actores (gobierno, Strategy, fondos ETF) controlan más de 2,3 millones de bitcoins, más del 11% del total en circulación.

Este patrón tiene efectos duales: por un lado, la reducción de la oferta líquida en mercado, lo que puede amplificar la elasticidad de precios en mercados alcistas, ya que la demanda que ingresa solo necesita absorber una menor cantidad de oferta flotante. Strategy, con su estrategia de “mantener y nunca vender”, y los fondos ETF, con su custodia “bloqueada”, crean un “agujero negro” en la oferta.

Por otro lado, en mercados bajistas o ante eventos imprevistos, la baja liquidez puede hacer que las caídas sean más agudas y difíciles de revertir rápidamente. La cantidad restante en exchanges, junto con el mecanismo de bloqueo, limita la capacidad de los fondos de cobertura para amortiguar caídas con chips limitados. Además, la alta concentración de tenencias genera una estructura de precios basada en unos pocos nodos principales, creando tensiones con la narrativa original de descentralización de bitcoin.

¿Qué señales envían las recientes declaraciones de la Casa Blanca y las audiencias del Senado?

El 26 de abril de 2026, Patrick Witt afirmó en la conferencia Bitcoin 2026 en Las Vegas que la Casa Blanca lanzará “en las próximas semanas” un anuncio importante sobre la reserva estratégica de bitcoin, y que su equipo ha logrado “avances revolucionarios” en la integración del marco legal. Esta declaración es la más concreta desde la firma de la orden ejecutiva en marzo de 2025.

Witt señaló que los detalles sobre la operación de la oficina encargada de la reserva, el informe completo de tenencias en las agencias, y la implementación de la estrategia de “neutralidad presupuestaria” serán los puntos centrales del anuncio. Además, confirmó que la Ley BITCOIN y la ARMA en el Congreso son las principales herramientas legislativas para avanzar en la protección legal.

En mayo, el Comité de Asuntos Digitales del Senado planea realizar una audiencia sobre la reserva estratégica de bitcoin, donde Lummis y otros legisladores expondrán los avances y la importancia de la estrategia nacional. Si la audiencia genera un impulso positivo, aumentará la probabilidad de que la ley sea incluida en la NDAA para finales de año, un paso casi inevitable en el proceso legislativo.

Resumen

La estrategia de reserva de 328,372 bitcoins del gobierno de EE. UU. avanza desde una política de un solo mandato hacia una “institucionalización” que trasciende ciclos políticos. La orden ejecutiva estableció un marco para prohibir ventas y crear una reserva, y las leyes en el Congreso buscan convertir ese marco en una norma legal irrevocable. Con las declaraciones recientes de la Casa Blanca y las audiencias del Senado, el mercado debe prepararse para un escenario en el que la presión de venta anual de decenas de miles de millones de dólares pueda desaparecer de forma permanente, mientras que las experimentaciones estatales y las leyes federales avanzan en paralelo, perfilando un escenario en el que los activos digitales se integran plenamente en la estructura de poder de las grandes naciones. Estos cambios no constituyen predicciones de precios a corto plazo, pero sí variables clave para evaluar la oferta y demanda de bitcoin en el mediano y largo plazo.

FAQ

Q1: ¿Qué porcentaje de la oferta mundial de bitcoin representa la posesión de 328,372 bitcoins del gobierno de EE. UU.?

Se estima que los aproximadamente 328,000 bitcoins del gobierno representan alrededor del 1.56% del total en circulación. Comparado con otros países soberanos, China posee unos 190,000, el Reino Unido unos 61,000, y El Salvador unos 6,200. Por lo tanto, la tenencia del gobierno estadounidense supera ampliamente a la de otros países, siendo aproximadamente 1.7 veces mayor que la de China, el segundo mayor poseedor soberano.

Q2: ¿Cuál es la diferencia entre la Ley BITCOIN y la Ley ARMA?

Ambas persiguen objetivos similares. La Ley BITCOIN, liderada por la senadora Cynthia Lummis, busca adquirir 1 millón de bitcoins en cinco años. La Ley ARMA, impulsada por el representante Nick Begich, es la versión en la Cámara de Representantes, con modificaciones y ampliaciones relacionadas.

Q3: ¿Por qué la reserva de bitcoin bajo orden ejecutiva necesita protección legislativa?

La orden ejecutiva es una directiva política unilateral del presidente, que no tiene carácter legal duradero. La siguiente administración puede modificarla o eliminarla. Solo una ley formal del Congreso puede establecer una reserva permanente que trascienda ciclos políticos y garantice su continuidad.

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