¡No creas cuando otros te elogian!


Que te halagan con miel en los labios,
o te piden algo a cambio,
o te esconden una daga tras la sonrisa,
ya sea para agradarte o para engañarte.
No creas en las caras de aduladores;
no confíes en las palabras dulces con un propósito.
Ver original
post-image
post-image
post-image
post-image
post-image
post-image
post-image
post-image
post-image
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado