Acabo de repasar una operación fallida en el metro, y para ser honesto no fue por "ver mal la dirección", sino por mi torpeza. La piscina parecía tener volumen, pero al entrar me di cuenta de que la profundidad era tan delgada como papel, además activé la tolerancia a deslizamientos, y al comerme la orden de una sola vez, terminé convirtiéndome en un comprador a precio alto. Lo más tonto fue el ritmo: quería ahorrar en gas, forzar una gran orden, y al final me mataron tanto el deslizamiento como los costos de impacto.



De ahora en adelante seré honesto: primero revisaré la profundidad de la piscina / curva de precios, dividiré la orden en partes pequeñas, y las iré ejecutando lentamente varias veces, prefiriendo pagar más comisiones que buscar consuelo psicológico. Por cierto, últimamente con las monedas de privacidad / mezcladores y toda esa lucha por la conformidad, me convenzo aún más de una cosa: no confíes en la "fe" como control de riesgos, en la cadena no hay compensación emocional.
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