Viajando en autobús con mi sobrino, había mucha gente, y él estaba un poco molesto por ser apretujado.


De repente, gritó con voz fuerte: “¡No empujen más! ¡Mi tío dice que él odia tomar autobuses! ¡Dice que solo los pobres toman autobuses, y cuando compre un coche, lo conducirá hasta ustedes y tocará la bocina!”
Toda la gente en el autobús me miró.
Me sentí tan avergonzado que quise saltar por la ventana: “No... yo no...”
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado