Llevo mucho tiempo en esto, pero no puedo evitar decir una cosa: la palabra modularidad suena muy grande, en realidad para el usuario final se reduce a dos cosas — no siempre congestionar, no siempre ser caro. Antes, una cadena hacía de todo, si se congestionaba solo podías esperar; ahora dividir “cálculo” y “registro” en partes, hay algunas que se encargan de ser rápidas, otras de ser más estables, al final lo que ves en tu billetera puede ser solo una confirmación más rápida, una tarifa más sencilla, todo lo demás está oculto en segundo plano.



Pero tampoco sueñes con que cambiar la arquitectura resolverá todo, cruzar de un lado a otro en realidad facilita que caigas en trampas: mover activos entre diferentes capas, más puentes, enrutamientos, ordenamientos, cuantos más pasos, mayor es la probabilidad de que algo salga mal. Últimamente, las noticias sobre cumplimiento fiscal y regulaciones se vuelven más o menos estrictas, las expectativas de entrada y salida de fondos fluctúan bastante, y esa especie de “repentino aumento de cautela en la cadena” se nota claramente… En fin, lo que me importa más ahora es: ¿cuántas capas ha pasado esta ruta que uso, y quién se echa la culpa si algo sale mal? Por ahora, así quedamos.
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