Anoche volví a ver discusiones sobre si las regalías del mercado secundario deberían ser obligatorias, estaban discutiendo como si fuera una cuestión de lealtad. Normalmente hablo poco, pero cuando veo a alguien usar la “descentralización” como escudo, me da ganas de corregir: que la capa de protocolo no esté codificada no significa que sea justicia natural; que esté codificada tampoco garantiza que sea justa. Por cierto, últimamente los inversores minoristas también se quejan de los ingresos de los validadores, MEV, y la falta de transparencia en el ordenamiento, en realidad todos están preguntando “¿por qué tú puedes tomar una comisión?”.



Mi pensamiento frío es: no hagamos de las regalías un tema moral, sino que es más una cuestión de cómo definir los límites de incentivos. Las regalías obligatorias = transferir el poder de ejecución al protocolo/infraestructura del mercado, a costa de una mayor centralización y mayor complejidad en las rutas alternativas; no obligarlas = los creadores dependen de la conciencia y las reglas de la plataforma, y sus ingresos son menos predecibles. Esto en realidad está relacionado con el concepto de MEV: quién decide el orden, cuánto se toma, si puede ser eludido. A largo plazo, prefiero reglas claras y verificables, no depender de emociones o peleas, al final todo se convierte en un costo, y los usuarios terminan pagando.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado