Mi papá desde pequeño me enseñó: "Nunca toques la lotería, esas cosas hacen daño."


Soy muy obediente, no he comprado ni una sola desde hace treinta años.
Luego mi papá ganó cinco millones, se divorció de mi mamá,
y se fue con la dueña del puesto de lotería.
Mi mamá llorando dijo: "Él ha estado comprando lotería durante veinte años."
Entonces entendí—él no quería que tocara la lotería, tenía miedo de que compartiera su suerte.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado