Acabo de recordar un viejo refrán que la mayoría de la gente solo conoce medio: "El agua clara no tiene peces". Pero en realidad, esa frase tiene otra mitad, que pocos recuerdan: "Una persona cuidadosa no tendrá discípulos". La combinación de ambas mitades forma en realidad la verdadera herramienta de vida de los antiguos.



Lo interesante es que la primera mitad habla de la naturaleza, y la segunda de las relaciones humanas. ¿Por qué no pueden existir peces en agua demasiado clara? Una, porque se expondrían ante sus enemigos naturales; dos, porque el agua demasiado clara indica falta de nutrientes. Los peces, como nosotros, no tienen nada para vivir y, al final, serán eliminados por el entorno. De manera similar, el agua demasiado clara sin peces es una advertencia de que la dureza excesiva no permitirá mantener a nadie cerca.

La segunda mitad de la frase habla de las personas. 'Padre' aquí no se refiere a los padres biológicos, sino a la vigilancia excesiva, a la astucia. Una persona demasiado astuta, que juzga demasiado, tendrá dificultades para tener amigos. ¿Por qué? Porque nadie quiere ser siempre observado con ojos críticos, siempre exigido a la perfección.

Veo que esto es muy realista. En casa, con los padres, a menudo somos demasiado estrictos con sus limitaciones en lugar de buscar entenderlos. Con la pareja, solo señalamos sus defectos en lugar de encontrar puntos en común. Con los hijos, cada vez más críticas en lugar de alentar. Con los amigos, siempre con ojos que juzgan más de lo normal.

Pero la verdad es que: nadie es perfecto. El oro de 10 quilates no existe, y lo mismo los seres humanos. Entonces, ¿por qué exigimos que los demás sean perfectos? ¿Por qué no intentamos ser más tolerantes, más comprensivos, menos críticos?

Si quieres tener compañeros en la vida, deseas una familia armoniosa, un trabajo sin problemas, lo primero es aprender a 'mirar más allá' de las imperfecciones de los demás. Encontrar puntos en común, aceptar las diferencias, armonizar sin necesidad de ser exactamente iguales. Esa es la verdadera clave del agua clara sin peces: el secreto de cómo comportarse realmente.

La vida es muy corta. No le des tanta importancia a las pequeñas cosas, no seas parcial, no siempre quieras demostrar que tienes razón. La tolerancia y la comprensión no son debilidades, sino una forma de cultivarse, un estado de vivir con sabiduría.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado