Estos días he estado revisando el panel de préstamos, y de paso eché un vistazo a la tasa de fondos, que era tan exagerada que parecía recordarme "no te dejes llevar". La gente en el grupo está discutiendo a gritos: ¿esto va a revertir o seguir inflando la burbuja? La verdad, no lo sé, pero ahora tengo miedo de que la atención me lleve por delante—cada vez que cambia el foco, me pica la mano, y al final descubro que yo mismo soy la liquidez.



Lo que más temo no es perder, sino que, aunque la lógica no haya cambiado, por unas cuantas frases de otros como "va a despegar" o "va a colapsar", cambio el plan una y otra vez. Ahora me doy un método tonto: si la tasa es extrema, primero trato la posición como si fuera una "anomalía en el chequeo", sin aumentar la apuesta, y espero un período de calma; si realmente quiero arriesgar, primero calculo el precio de liquidación, y si puedo aceptarlo, entonces apuesto. Después de tantas caídas, siento que la forma en que el mercado corta a la gente no es por tener más o menos habilidad técnica, sino porque eres demasiado fácil de llevar por el ritmo. Así lo dejo por ahora.
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