Últimamente, las ganancias flotantes me despertaron en medio de la noche, aunque la posición no era grande, mi mente seguía repitiendo "si no hubiera confirmado en ese momento".


Cuando tengo ganancias flotantes, en cambio, duermo bastante bien, quizás porque las ganancias aún no se consideran "mías", pero las pérdidas parecen sacar dinero de mi bolsillo, en definitiva, la aversión a la pérdida es demasiado real.

Ahora trato de usar una "regla de la lámpara de mina" para controlarme: antes de abrir una posición, escribo cuánto puedo perder como máximo, y cuando llega ese límite, apago la luz y me voy, no me quedo en la oscuridad tocando sin rumbo.
El método de minería social también es bastante parecido, la atención como combustible, cuanto más la vigilo, más ansiedad, y al final lo que extraigo son trampas emocionales...
De todos modos, primero apago las alertas para que las ganancias flotantes no se arrastren por la pantalla y entren en mis sueños.
Al final, vuelvo a la regla de la lámpara de mina: no la enciendas demasiado tiempo, la gente se marea.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado