Últimamente he estado mirando ese conjunto de perfiles de direcciones, y cuanto más lo hago, más parece que etiquetan a las personas: dinero inteligente, ballenas, operaciones de ratón… En realidad, solo agrupan una serie de comportamientos en unas pocas palabras, y con un simple gráfico parece que tienen mucha confianza. Pero en realidad, cuando el flujo de fondos cambia o se cambia a una dirección de tránsito, empiezo a dudar: ¿puede confiarse en esto? Quizás solo sirva como un “termómetro de emociones”, no como una identificación oficial.



La mentalidad también ha actualizado su versión: antes, cuando veía que cierta dirección compraba, me picaba la curiosidad y quería seguirla; ahora, más bien, la observo en silencio, como si fuera una especie de espectador, como máximo tomándola como pista, y de paso vigilando si el precio mínimo y la liquidez se vuelven más ajustados. Últimamente, las líneas de privacidad, mezcladores y cumplimiento normativo están bastante divididas y en conflicto, algunas imágenes al tocar la palabra “sospechoso” las niegan por completo… Ya no tomo partido, total, cuanto más veo en la cadena, más siento que el mundo no es tan ordenado. Así lo dejo por ahora.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado