He estado pensando en algo que muchas personas entienden mal cuando hablan de jubilación. Todo el mundo se enfoca en el gran número, pero la mayoría en realidad no sabe cómo retroceder para averiguar cuál debería ser su número mágico personal. Después de años trabajando con clientes en esto, me di cuenta de que el proceso es mucho más simple de lo que la gente piensa.



Permíteme desglosar cómo lo abordo. Primero, necesitas ser realista sobre cuánto realmente gastarás. El jubilado promedio estadounidense gasta alrededor de $60,000 anualmente, pero eso es solo una línea base. Tu número podría ser más alto o más bajo dependiendo de tu estilo de vida, situación de atención médica y lo que te importa. No copies solo el promedio—úsalo como punto de partida y luego ajusta.

Aquí es donde la mayoría de las personas pierden una pieza crucial: la Seguridad Social. Siempre digo a los clientes que ingresen al sitio web de la Administración del Seguro Social y saquen sus estimaciones reales. En mi propio caso, si me jubilara a los 62, recibiría aproximadamente $2,860 mensuales, lo que equivale a unos $34,000 al año. Ese es un ingreso que no necesitas sacar de tus ahorros. Entonces, si gastas $60,000 y recibes $34,000 de la Seguridad Social, tienes una brecha de $26,000 que tu portafolio de inversiones necesita cubrir.

Luego viene la parte que realmente aclara tu número de jubilación. Existe un concepto llamado la regla del 4% que ha existido durante décadas. La idea es simple: si retiras el 4% de tu portafolio anualmente, tienes una probabilidad razonable de no quedarte sin dinero. Lo que significa que tu portafolio debe ser 25 veces la cantidad anual que necesitas retirar. Así que toma esa brecha de $26,000 y divídela entre 0.04, y voilà—estás viendo que necesitas $650,000. Ese es tu número mágico para la jubilación en este escenario.

Pon todo junto y el proceso se ve así: estima cuánto gastarás ($60,000), resta los ingresos garantizados ($34,000), y luego aplica la regla del 4% a esa brecha ($26,000 ÷ 0.04 = $650,000). Listo. Tienes tu objetivo de jubilación.

Ahora, aquí está lo importante—esto es un marco de referencia, no una verdad absoluta. Tu Seguridad Social puede ser diferente. Tus hábitos de gasto probablemente cambiarán con el tiempo. El rendimiento del mercado, costos de salud inesperados, cambios fiscales—todo eso importa. El punto no es alcanzar un número perfecto y darlo por hecho. Es tener un objetivo claro hacia el cual trabajar, lo cual honestamente elimina una gran cantidad de ansiedad. Una vez que sabes cuál es realmente tu número de jubilación, puedes dejar de preocuparte por si estás ahorrando lo suficiente y empezar a enfocarte en si tu estrategia es sólida.

¿Mi consejo? Obtén tus estimaciones de la Seguridad Social, averigua cuánto gastas de manera realista y realiza este cálculo. Podrías sorprenderte de cómo luce realmente tu número mágico. Y si te parece abrumador, precisamente por eso existe este marco—para hacer que algo que parece imposible sea manejable. También importan las revisiones periódicas. La vida cambia, las circunstancias se ajustan, y tu plan debe adaptarse a eso. Pero tener ese número inicial te da algo concreto en qué basarte. Esa tranquilidad vale más de lo que piensas.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado