Hay un detalle financiero con el que muchas personas suelen confundirse, y es la diferencia entre el saldo actual y el saldo disponible de una cuenta bancaria. Estos dos números parecen similares, pero realmente pueden afectar tus decisiones de consumo diarias.



Yo mismo he tenido una mala experiencia con esto. Supongamos que en mi cuenta aparece un saldo de $500, y entonces pago un préstamo de coche de $350. Pero olvidé que el día anterior aún estaba en proceso un pago de tarjeta de crédito de $200. Cuando me di cuenta, ya había sobregirado la cuenta en $50. La comisión por sobregiro que siguió no fue nada barata.

¿En qué se diferencian? El saldo actual es todo el dinero que tienes en tu cuenta, incluyendo las transacciones pendientes que aún no se han liquidado por completo. El saldo disponible es el dinero que realmente puedes gastar en este momento, ya descontadas todas las transferencias, cheques o compras con tarjeta que están en proceso. Si no hay actividad en la cuenta durante una semana, estos dos números pueden ser iguales. Pero siempre que haya transacciones recientes, estos saldos mostrarán diferencias.

Hay muchas razones que pueden causar esta discrepancia. Por ejemplo, si usaste tu tarjeta de débito para comprar alimentos por $150, o si estás esperando que se procese un reembolso. Todo esto puede hacer que el saldo disponible y el saldo actual no coincidan. Por eso, antes de hacer un gasto grande, es recomendable revisar ambos números.

Desde un punto de vista práctico, el saldo actual es útil para planificar el presupuesto mensual. Pero si sueles emitir cheques o hacer compras con tarjeta con frecuencia, el saldo disponible es el que realmente debes tener en cuenta. Imagina que tienes un salario grande en proceso de pago; el saldo actual mostrará un monto más bajo, pero el saldo disponible podría ser aún menor, porque no puedes usar ese dinero que aún no ha llegado a tu cuenta.

En mi opinión, ambos saldos tienen su utilidad, y no hay uno que sea absolutamente más confiable. Pero si la próxima semana tienes que pagar el alquiler o un préstamo de coche, revisar el saldo disponible será más seguro. Así podrás saber exactamente cuánto puedes gastar sin riesgo de sobregiro. Si solo miras el saldo actual, el riesgo de sobregiro aumenta, especialmente si ya estás ajustando mucho tus gastos.

¿Cómo evitar esas molestas tarifas por sobregiro? La forma más sencilla es mantener algo de efectivo de emergencia. Así, incluso si olvidas un pago pendiente, será menos probable que te sobregires. Algunos bancos ofrecen servicios de protección contra sobregiros, que evitan que los pagos fallen, pero sus tarifas no son baratas, hay que revisarlas bien. Muchas veces, una tarifa por sobregiro supera los $30, así que prevenir es mucho más barato que remediar.

En resumen, tanto el saldo actual como el saldo disponible reflejan cuánto dinero tienes en tu cuenta, pero solo el saldo disponible incluye las transacciones que aún están en proceso. Aunque el saldo actual ayuda para el presupuesto mensual, el saldo disponible es más adecuado para monitorear los gastos diarios. Revisar frecuentemente el saldo disponible puede ayudarte a evitar sobregiros y otros problemas. Mantener ese hábito, junto con reservar algo de efectivo de emergencia, ayudará a que tu cuenta se mantenga saludable.
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