Mi hábito actual es: estar a tres pasos de la línea de liquidación en la posición de préstamo, entonces primero reduzco un poco, añado un poco de margen, mantengo la calma, prefiero ganar menos que ser educado de una sola vez por el sistema... De todos modos, lo que más duele en una liquidación no es el dinero, sino que la persona se deforma.



Las razones, en pocas palabras, son dos: primero, no apostar conmigo mismo "solo falta esta rebote", el mercado no me debe; segundo, guardar algo de munición para poder respirar. Si puedo devolver una parte, la devuelvo, si puedo cambiar a un colateral con menos volatilidad, lo cambio, primero reduzco el apalancamiento y listo. Últimamente, viendo ese tipo de juegos en cadena con inflación + estudio que de repente sube, y luego el precio de la moneda cae y entra en una espiral descendente, siento que también se parece mucho a una liquidación: una vez que entra en ritmo, es tarde para frenar. Así que así será, despacio.
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