Últimamente al mirar el mercado de opciones me da un poco de risa y también un poco de miedo… El comprador cada día al despertar primero es esquilado por el valor temporal, parece que no es el mercado el que va en tu contra, sino el calendario el que está en tu contra; el vendedor, en apariencia, recibe una prima de opción muy cómoda, pero cuando hay un tirón repentino es como sostener una bomba de tiempo, ganando el dinero de “que no pase nada”. En pocas palabras, ¿quién come realmente el valor temporal? Lo comen las personas indecisas, las que no han pensado claramente si quieren dirección o volatilidad.



Estos días también he visto esa estrategia de Meme + llamadas de famosos, cuando la atención se mueve, los novatos se emocionan muchísimo, y yo, que soy un viejo cobarde, solo quiero esperar a confirmar… no tomar la última oportunidad, especialmente no apostar con opciones a corto plazo en la tendencia, porque cuando pasa el tiempo, la tendencia y la prima se evaporan juntas.

Mi pareja todavía se queja de mí: “¿Ves que hasta para una noticia de reestructuración necesitas una pausa, y para comprar una opción tienes que hacer un diagrama de flujo?” Le dije que no es que no se pueda, pero primero hay que escribir la peor situación, así uno se atreve a hacer clic.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado