Últimamente he visto a mucha gente que, al firmar un contrato, otorga «autorización ilimitada», al principio parece genial, pero después es como darle la llave de tu casa a un desconocido… Mi hábito actual es: después de usarlo, revocar los permisos, como apagar el gas y cerrar la puerta antes de dormir. La verdad es que no se trata de si te van a hackear, sino de que algún día hagas clic en un enlace de phishing, o que en algún pequeño sitio web ocurra un problema, y tu billetera todavía tenga un «permiso para tomar lo que quiera». Últimamente, las carteras hardware están agotadas, y en los grupos hay todo tipo de enlaces falsos volando por todas partes, por eso creo que estos pequeños gestos hay que acostumbrarse a hacerlos, total, no toma más que unos minutos, y da tranquilidad.

Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado