Cuando te sientas increíblemente frustrado por algo que debes hacer pero aún no has hecho, ve y hazlo de inmediato. Y hazlo lentamente, con atención, haciendo las cosas bien, dejándolas bien hechas.


Y si no quieres tender la ropa, con más razón debes tenderla bien. Estira una por una las prendas, cuélgalas una por una, secándolas al aire una por una. Si quieres terminar la ducha rápido y no secarte a fondo, con más razón debes secarte palmo a palmo. Los pequeños asuntos y el desastre que supone el trabajo no quieres encargártelos, pero con más razón debes resolverlos uno por uno.
Día tras día, en esta lucha, te crecerá la calma, te crecerá la paciencia. Ya no tendrás cosas que te hagan sentir una frustración inmensa, ni obstáculos con los que no puedas pasar. Hacer cualquier cosa será como respirar: intégralo en tu cuerpo y en tu vida diaria.
La vida consiste en desbloquear, una y otra vez, las pequeñas experiencias de superarte a ti mismo, hasta que cualquier cosa ocurra
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado