Las personas afortunadas no necesariamente tienen un destino muy valioso, sino que su forma de vivir se alinea perfectamente con su destino.


No te aferres a lo que no puedes obtener, no desperdicies lo que ya tienes, en esta era de fuego y nueve púrpuras. Comer bien, dormir bien, tener a la familia a salvo y estar en paz contigo mismo, en realidad, ya es una gran bendición.
La verdadera fortuna es un estado de vida que te hace sentir bien a ti y también a los demás.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado