ERC-5564: Cómo Ethereum puede abordar la deficiencia de privacidad en las recepciones

Autor: Vaidik Mandloi

Traducido por: Luffy, Foresight News

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¿Alguna vez has abierto Etherscan para buscar tu dirección de wallet, no para consultar transacciones, sino solo para ver cómo se ve desde afuera?

Tu saldo actual, cada token que has tenido, los NFT que has comprado, las interacciones con protocolos, esos intentos de DeFi en la madrugada, cada airdrop reclamado o ignorado... todo está allí, completamente público.

Imagina que envías esta dirección a un freelancer que te va a pagar, a un DAO que te financia, o incluso solo a alguien que acabas de conocer en una reunión. Lo que entregas no es solo una dirección de cobro, sino toda una vida financiera en la cadena.

La razón es simple: Ethereum y la mayoría de las cadenas públicas, en esencia, son un libro de contabilidad abierto para cada dirección.

La mayoría de las personas han sentido esa incomodidad. Dudamos un segundo antes de pegar la dirección en el portapapeles; algunos abren una "nueva wallet" solo para recibir pagos; otros mueven fondos primero para que su saldo no revele demasiada información.

Esta respuesta instintiva no solo la tienen los usuarios nativos de criptomonedas. Una encuesta global de Consensys en 2023, que abarcó a 15,000 personas, mostró que: el 83% valora la privacidad de datos, pero solo el 45% confía en los servicios existentes de internet.

ERC‑5564 fue precisamente creado para resolver este problema de relación entre direcciones. Lleva la privacidad nativa de direcciones secretas a Ethereum: un estándar que te permite recibir pagos sin tener que exponer tu wallet principal cada vez.

¿Pero qué trae exactamente ERC‑5564?

El núcleo del problema es que una dirección registra permanentemente todas tus acciones. Entonces, ¿por qué usar la misma dirección una y otra vez?

Piensa en cómo recibes pagos en el mundo real: alguien te transfiere dinero a tu cuenta bancaria, y esa cuenta no cambia cada vez. Con el tiempo, esa cuenta bancaria se convierte en un registro completo de tus ingresos, gastos y ahorros. La diferencia es que solo tú y el banco pueden verlo.

En Ethereum, la estructura de la wallet es similar: es una cuenta permanente en el estado global de la red. Cuando alguien te transfiere dinero, necesita tu dirección; esa dirección no cambia, y todas las transacciones se registran en la misma dirección pública.

Los investigadores llaman a esto el problema de la "cuenta bancaria de vidrio". El problema no está en que las transacciones sean visibles, sino en que todas las acciones se vinculan automáticamente a una dirección casi inmutable.

En los primeros tiempos del mundo cripto, esto solo exponía los registros básicos de transferencias. Pero luego, la blockchain se convirtió en mercados de préstamos, plataformas de NFT, sistemas de gobernanza, pagos y capas de identidad. Hoy en día, la información que puede revelar una dirección es mucho más rica que hace unos años.

En estudios de privacidad, hay una analogía común: imagina que juegas "Hundir la flota" en la blockchain, donde cada movimiento es visible públicamente. Las reglas se ejecutan correctamente, el sistema registra todo fielmente. Pero cuando ambos jugadores pueden ver la posición de las piezas del otro, la estrategia desaparece.

El sistema funciona según lo diseñado, pero la experiencia cambia radicalmente, porque la transparencia elimina la privacidad.

Lo mismo ocurre en las finanzas colaborativas. No cada pago necesita tener toda la historia de la dirección adjunta.

ERC‑5564 no intenta eliminar la transparencia de Ethereum, ni introduce diseños complejos como saldos cifrados o pools de privacidad. Solo se enfoca en un problema más estrecho y práctico: reducir la relación automática en la capa de cobro.

La lógica central es muy simple: en lugar de dar directamente tu dirección de wallet a la otra parte, proporcionas una "dirección meta" secreta. Esa dirección meta no es el objetivo de cobro, sino que contiene información criptográfica de clave pública, generando una dirección de cobro temporal y única para esa transacción.

Es decir, cuando alguien te paga, el dinero no va a tu wallet principal público, sino a una dirección completamente nueva generada solo para esa transacción. En la cadena, parece que se transfiere a una cuenta nunca usada antes.

Para la red, todo sigue igual. Lo que cambia es que cada pago se envía a diferentes direcciones, sin que todas se acumulen en una cuenta permanente.

¿Realmente Ethereum lo necesita?

Solo hay que mirar el comportamiento de los usuarios para saber la respuesta.

Tomemos Tornado Cash como ejemplo: un protocolo de mezcla que permite a los usuarios depositar fondos en un pool público y luego retirar a una nueva dirección, rompiendo la relación entre envío y recepción. Incluso con sanciones y estrictos controles, en 2025 Tornado Cash manejó más de 2.5 mil millones de dólares en fondos. Esto demuestra que los usuarios están dispuestos a asumir riesgos legales y de reputación para separar sus transacciones de su wallet principal.

Otra ejemplo es Railgun: usa pruebas de conocimiento cero para realizar transacciones privadas, sin revelar saldo ni detalles de transferencias. En 2025, el volumen bloqueado en Railgun se mantiene en unos 7 millones de dólares, con un volumen total de transacciones superior a 2 mil millones de dólares.

En cuanto a cobros secretos, Umbra ha implementado pagos en la capa de aplicación en Ethereum: los usuarios publican información secreta y reciben pagos en direcciones desechables. Para 2026, Umbra ha generado más de 77,000 direcciones secretas activas.

Estas cifras, aunque no enormes en comparación con todo el mercado, muestran claramente: los usuarios tienen una fuerte necesidad de "aislamiento".

Pero estas herramientas tienen compromisos:

  • La mezcla requiere contratos independientes, lo que aumenta la fricción, reduce la composabilidad y cae en un área gris regulatoria.
  • Las herramientas de ZK para privacidad siguen siendo una capa adicional, y los usuarios deben activarlas manualmente.
  • Umbra demuestra que los cobros secretos son útiles, pero solo como aplicaciones independientes, no como estándar de wallet.

En Ethereum, obtener privacidad siempre requiere un paso adicional.

ERC‑5564 toma otro camino: no crea un nuevo protocolo de privacidad, sino que estandariza los cobros secretos en la capa de wallet.

¿En qué posición está Ethereum en el ámbito de la privacidad?

La privacidad en el mundo cripto no es blanco o negro, sino un espectro de compensaciones.

En un extremo del espectro están protocolos como Monero, que integran la privacidad en la capa base. Los montos de las transacciones se ocultan, y las direcciones del remitente y receptor se difuminan. La privacidad no es opcional, sino que está diseñada para ser obligatoria. Los usuarios no necesitan activar la protección, porque la confidencialidad es la norma en la red.

También está Zcash, que introduce transacciones con pruebas de conocimiento cero y enmascaradas. Zcash permite a los usuarios elegir entre transacciones transparentes y privadas, pero funciona en pools de enmascaramiento dedicados, no en toda la red. Este diseño soporta la confidencialidad, pero sigue siendo un modo independiente, no la conducta básica de la red.

Ethereum, en cambio, desde el principio priorizó la transparencia y la composabilidad.

Es esa apertura la que permitió el rápido crecimiento de DeFi, NFT y DAO. La desventaja es que la relación estructural se vuelve vinculada, y la privacidad solo puede construirse fuera del protocolo.

ERC‑5564 marca un cambio de mentalidad: ya no se trata de añadir capas de privacidad externas, sino de integrar la privacidad como componente fundamental, en la propia estructura de Ethereum, especialmente en la capa de cobro.

Si Monero ve la privacidad como base, y Zcash la considera una opción, ERC‑5564 la convierte en infraestructura estándar del wallet, en lugar de depender de cadenas o aplicaciones independientes.

La narrativa del sector también evoluciona: la discusión ya no es "¿debería la cadena pública ser completamente transparente o completamente privada?", sino "¿dónde debería estar la privacidad, cuánto se necesita, y cómo puede coexistir con la verificabilidad y la composabilidad?".

¿Pero qué beneficios puede aportar la privacidad a los usuarios y al mercado?

La privacidad no es solo ocultar transacciones, sino que cambia fundamentalmente los incentivos y la distribución del poder en el sistema financiero. Desde esta perspectiva, la privacidad desbloquea tres elementos clave, que podemos analizar uno por uno.

En una blockchain transparente, todas las operaciones son visibles. Esto puede parecer trivial, pero no lo es.

Cuando todos los datos de las transacciones son públicos, los mayores beneficiados no son los usuarios comunes, sino quienes poseen las mejores herramientas de análisis de datos, como fondos de cobertura, bots de MEV, empresas de análisis y modelos de inteligencia artificial. El comportamiento de los usuarios comunes se vuelve público, mientras que estos actores experimentados observan, modelan y extraen valor.

Esto genera una asimetría estructural.

El problema no es la transparencia en sí misma, sino que la transparencia convierte cada acción económica en una señal pública, y las estrategias que se desarrollan en torno a esas señales se aprovechan para obtener beneficios.

Cuando las transacciones no pueden ser abusadas fácilmente, la competencia entre participantes deja de centrarse en quién tiene las herramientas de monitoreo más avanzadas, y pasa a centrarse en el precio y el riesgo. Esto puede generar mercados más saludables y justos. Esa es la primera función de la privacidad: limitar la apropiación de valor solo por la visibilidad de las transacciones.

El segundo mecanismo de desbloqueo es aún más importante. La privacidad puede facilitar la formación de capital, algo que los sistemas transparentes no logran.

Los inversores minoristas quizás puedan tolerar la transparencia total, pero las instituciones nunca.

Si cada posición puede ser monitoreada en tiempo real, los fondos no podrán invertir efectivamente en DeFi. Si un fondo tiene cierta exposición, el mercado puede actuar en su contra; si realiza coberturas, los competidores podrán rastrear esas coberturas. La protección de estrategias se vuelve imposible. Lo mismo aplica para las empresas: si las relaciones con proveedores son visibles, no podrán tokenizar facturas en un libro público; si la estructura salarial es transparente, no podrán pagar salarios en la cadena. Los sistemas transparentes favorecen la experimentación, pero dificultan la toma de decisiones autónomas.

Esto confirma el dicho: "Cross-chain de tokens es fácil, cross-chain de claves es difícil".

En las cadenas públicas, toda la información es pública, por lo que transferir activos entre redes es muy sencillo. En sistemas privados, una vez que sales del ámbito de la privacidad, los registros históricos de transacciones quedan expuestos, generando fricción. Los usuarios que valoran la privacidad prefieren ambientes donde sus registros no se filtren al salir.

Esto puede crear un nuevo efecto de red.

La competencia en las cadenas tradicionales se centra en el rendimiento, las tarifas y las herramientas para desarrolladores. La privacidad introduce una competencia en la gestión de la información. Cuanto mayor sea el conjunto de datos privados, mayor será el valor que se puede mantener en ese entorno. La liquidez también tiende a concentrarse allí, porque la confidencialidad aumenta con la escala.

El tercer mecanismo que podemos llamar "divulgación selectiva".

En los sistemas actuales, la privacidad es una opción binaria: o todo se publica, o todo se oculta. Pero la criptografía ha introducido una tercera opción: puedes demostrar ciertas cosas sin revelar los datos subyacentes.

Los protocolos pueden demostrar solvencia sin divulgar todos sus activos. Los exchanges pueden demostrar reservas sin mostrar saldos. Los usuarios pueden demostrar cumplimiento de reglas sin revelar toda su historia de transacciones.

Esto reduce la aparición de "granjas de datos" y disminuye la tensión entre privacidad y regulación, abriendo nuevas posibilidades en finanzas.

Por ejemplo, los mercados de préstamos privados pueden hacer cumplir reglas de colateralización y liquidación, ocultando la identidad de los prestatarios. Plataformas como Aleo y Secret Network están experimentando con DeFi confidencial mediante diseños de privacidad.

Los dark pools en cadena pueden emparejar transacciones sin mostrar el tamaño o la dirección antes de ejecutarlas, como está intentando Renegade con infraestructura de trading criptográfico para evitar frontrunning.

Las stablecoins regulatorias pueden ofrecer acceso a las autoridades bajo procedimientos legales adecuados, mientras evitan que el público vea el comportamiento de los usuarios en el gráfico de transacciones. Proyectos como Paxos y Aleo, y el modo de divulgación selectiva de Zcash, exploran esta idea.

Las plataformas de financiamiento comercial pueden tokenizar facturas y demostrar que no se han usado para financiamiento repetido sin revelar relaciones comerciales. Redes empresariales como Canton Network están probando infraestructura confidencial para compartir libros mayores sin divulgar datos sensibles.

Todo esto tendrá efectos conductuales a largo plazo.

Los sistemas transparentes vinculan permanentemente identidad y comportamiento financiero. Con el tiempo, esto reduce la voluntad de experimentar, porque las acciones no se pueden desvincular de una identidad a largo plazo. La privacidad restablece la separación entre participación y exposición permanente. Permite a los usuarios actuar sin registrar cada decisión en un archivo público inmutable.

Conclusión

La transparencia fue diseñada para ser verificable. La privacidad criptográfica nativa, al mantener la verificabilidad, apoya la participación institucional y la divulgación selectiva. ERC‑5564 no busca convertir a Ethereum en una cadena de privacidad, sino dotarla de privacidad de cobro programable, ligera y nativa.

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SolitaryLampInTheSilentSea
· hace7h
La evidencia definitiva de correr desnudo en la cadena
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OwlAuthorizationMonitor
· hace9h
Lo más aterrador es que otros puedan ver cuándo estás experimentando FOMO.
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AutumnTranquility
· hace9h
La transparencia es tanto una ventaja como una maldición, la dirección del KOL ha sido expuesta hasta quedar en ropa interior.
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GaslightSamurai
· hace9h
Una vez transferí ETH a ex, ahora en la cadena siempre queda esa cantidad.
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BridgeSideEyes
· hace9h
Sugerencia: que Etherscan tenga un modo de invisibilidad, aunque técnicamente sea imposible
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RugPullEnjoyer
· hace9h
Alguien revisa mi dirección: ¿Por qué esta persona solo tiene registros de perros callejeros y cero en registros anteriores?
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CyberBridgeShadow
· hace9h
La dirección de la billetera es el DID real, más auténtico que cualquier cuenta social.
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MinimalistSculpturePedestal
· hace9h
Incluso reviso mi historial para analizar mi estado mental en ese momento.
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