Antes, cuando estaba cerca de la línea de liquidación, todavía aguantaba, pensando "si reboto un poco más estaré a salvo", pero en realidad casi siempre terminaba siendo educado.


Ahora, solo con ver que la salud empieza a ponerse amarilla, hago tres cosas primero: reducir la posición/vender una parte de las posiciones perpetuas, bajar el apalancamiento;
luego añadir un poco de margen pero sin apostar todo, guardar balas;
y finalmente cambiar las monedas de préstamo por otras con menor volatilidad, para que ni los colaterales ni las deudas se vuelvan locos.
Esas grandes transferencias en la cadena, o movimientos en las carteras frías y calientes de los exchanges, siempre se dicen que son dinero inteligente, y aunque las miro de reojo, en realidad no tienen mucho que ver con mi línea de liquidación, lo que realmente importa es que mi posición esté demasiado llena.
De todos modos, cuando estás cerca de la línea roja, no te pongas tonto, primero sobrevive, la cara no vale nada.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado