En el metro en hora punta, me dio ganas de hacer una operación y terminé siendo educado de manera bastante completa: miraba la cotización bastante estable, y pensaba en mi interior "con este pequeño desliz, ¿qué miedo?", en el instante en que pulsé, la profundidad del mercado pareció ser arrancada, y el precio de ejecución se disparó a un rango que no reconozco. En realidad, no fue que el mercado me apuntara, sino que mi ritmo de ordenamiento fue demasiado confiado... Cuando el fondo no es lo suficientemente sólido, pisas el acelerador y el coche se desliza.



Al analizarlo, solo hay dos cosas: primero, no tomes el desliz como un adorno, poner un spread demasiado amplio = escribir un cheque en blanco para uno mismo; segundo, no hagas todo de una vez, divide en varias partes, espera uno o dos segundos para ver los cambios en la coincidencia o en el libro de órdenes, y en realidad es más como "negociar con el mercado". Aprovecho para quejarme, en el grupo vuelven a circular rumores sobre regulación de stablecoins, auditorías de reservas, y desanclajes, y cuando todos se angustian, les gusta más seguir el precio, y yo veo que hasta me pongo nervioso por mis dedos... De todos modos, primero eliminaré la urgencia de mis operaciones, al menos por hoy.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado