Según la Agencia de Noticias Saba, las fuerzas hutíes atacaron el 13 de agosto la refinería de Aramco en Jizán, Arabia Saudí, utilizando dos drones. Los aparatos alcanzaron las instalaciones en lo que una fuente militar describió como un impacto certero. El ataque fue presentado como una represalia por las presuntas violaciones saudíes del espacio aéreo y la soberanía de Yemen en las provincias de Saada y Hada.
En respuesta, las fuerzas saudíes desplegaron unidades de artillería para bombardear el norte de Yemen, cerca de la zona fronteriza de Gamer, en la provincia de Saada, según la emisora estatal iraní IRIB y la Agencia de Noticias Saba. La refinería de Jizán, situada aproximadamente a 60 kilómetros de la frontera con Yemen, tiene una capacidad de procesamiento de 400.000 barriles de crudo al día y constituye un objetivo clave para los hutíes.